domingo, 30 de julio de 2017

¿Cómo comportarse en las redes sociales?


 Llevo 11 años utilizando Internet regularmente, y me he enriquecido con muchísimas experiencias que me ayudaron a ser quien soy ahora. Naturalmente, mi vida fuera de la web aportó más, pero el mundo virtual también ha estado jugando un papel importante en ello. En particular, estos últimos meses reflexionaba acerca de un asunto que nunca antes me había planteado con tanto interés: el comportamiento online.

 ¿Cómo deberíamos comportarnos las personas al utilizar la web, en especial las redes sociales, tan de moda hoy en día? Sé que hay varios artículos en Internet que tratan esta cuestión, pero para no ser un repetidor más,  a lo largo de estos párrafos me referiré al tema a partir de mi experiencia personal con las redes sociales: trataré de no repetir lo que ya se ha dicho mil veces, para eso podés hacer una búsqueda cualquiera en Google acerca de la Netiqueta.

 Vale aclarar que, si bien existe un amplio espectro de estos espacios de interacción social virtual, entiéndase aquí por 'redes sociales' a exclusivamente Facebook WhatsApp. Personalmente, no me gusta cuando esto sucede: en la mayoría de noticias y demás cosas que he leído en el periódico, veo que con 'redes sociales' se refieren únicamente a esas 2, cuando en realidad hay toda una variedad de ellas. No obstante, debido a que son prácticamente las únicas que utilizo, mi análisis se limita a eso (me referiré más a Wspp que FB). Sin más cháchara, empecemos:


Primero lo primero: la empatía


 Es necesario entender que no todos tenemos los mismos ritmos de vida ni los mismos hábitos: algunos disponen de más tiempo libre que otros, así como también unos gozan de más años o meses de experiencia que otros en las redes sociales, así que es normal que haya gente que sabe comportarse online y gente que no. No obstante, siempre es preferible que más gente sepa hacerlo a que no, por lo que es necesario realizar campañas de educación y etiqueta web, para que los seres humanos podamos entendernos mejor y tener relaciones agradables con cuantos podamos.

 No quiero que nadie en particular se sienta aludido con todo esto: yo he cometido varios de estos errores (y aciertos), y precisamente por eso los estoy atacando. Actualmente sigo en proceso de aprendizaje: a veces me entiendo bien con una persona; otras, no tanto.

¿Cuándo publicar?


 Este tema hay que tratarlo con cuidado, pues es lo que más varía de persona a persona, y quizás lo menos criticable del comportamiento online. Existen diversos motivos que uno tiene para publicar algo: le pareció gracioso, útil, sorprendente, emotivo, etc. También hay varias razones para publicar seguido o nunca: uno es un personaje público y debe informar constantemente a sus contactos, o uno es un individuo al que no le gusta llamar la atención de los demás. La filosofía de vida varía, pero hay ciertas convenciones sociales no escritas que juzgan a una persona a partir de lo que publica y cómo lo publica.

 Por lo general, se entiende que quien publica seguido es porque tiene más tiempo libre. Algunas personas suelen compartir montones de memes cada día, y eso da a entender una cosa. Otros, lo hacen cada semana, eso da a entender otra cosa. Sé que parece muy obvio, pero creeme que es algo realmente fundamental. En anteriores semestres de la universidad, he tenido compañeros de grupo que se la pasaban publicando mucho en FB, pero cuando uno les reclamaba el por qué no hacían lo que uno les asignaba, decían que no tenían tiempo.

 En segunda instancia, existe una máxima muy interesante referente al tipo de contenido (me la acabo de inventar, o bueno, de adaptar): dime qué cosas publicas en las redes y te diré quién eres. Se entiende que quien publica más memes que otra cosa, es alguien que utiliza FB más que todo para divertirse, mientras quien publica más artículos de sitios web, lo usa para aprender. Ambas opciones son válidas, pero nunca está demás tener cuidado en el tipo de memes o el tipo de artículos que estamos compartiendo: podría tratarse de un chiste de mal gusto que solo uno entiende, o un bulo seudocientífico que pretende desinformar.

 En lo personal, yo trato de publicar como máximo una vez al día, y eso que últimamente ya no tanto, porque no me nace la motivación. Y en cuanto al tipo de contenido, me gusta lo informativo, lo gracioso y lo sorprendente (no me gusta lo conmovedor, parece un recurso desesperado para obtener manitas arriba). Y, solo por si acaso, si compartís cosas de páginas como Miltoner, La Foka, Chany P Show u Otra Vez Lunes Show, no esperés que te tomen en serio.

¿Cuándo comentar? 


 Esto en referencia más que todo a Facebook, la red social por excelencia en cuanto a comentar publicaciones se refiere. Muchas veces nos da pereza comentar los estados o fotos de nuestros amigos o de las páginas que seguimos, y debido a ello optamos por dar Me Gusta o alguna reacción (Me Sorprende, Me divierte, etc.).  Eso es saludable, más que todo cuando no querés perder mucho tiempo en FB y preferís indicar brevemente que te agradó un post. Sin embargo, cuando se trata de amigos, o personas cercanas, los comentarios tienen la gran ventaja de que fortalecen los lazos entre vos y ellos. Al comentar la publicación de la otra persona, das a entender que ella es importante para vos, o de que querés intercambiar palabras y no solo simbolitos a secas.

 Antes, yo solía limitarme a la manita arriba para relacionarme con conocidos que no eran muy amigos míos; ahora, comento siempre que puedo. Tampoco hay que obsesionarse con mantener buenas relaciones con todos aun a costa de tu tiempo valioso: no querrás desperdiciar horas y horas frente a la pantalla de la PC o del celular comentándo hasta el post más inútil, tan solo para dar a entender que tales personas son importantes para vos (para eso están la vida real, los encuentros, las salidas, etc.).

 Fuera de las relaciones personales, los comentarios permiten alimentar el debate en Internet, así como también informar a otras personas respecto a ciertos temas. Si creés que una publicación brinda un dato erróneo: corregila. Si creés que una publicación está en lo cierto: apoyala. Ya sea un post de una página de FB, de una personalidad pública o de un evento. Otra vez, no hay que excederse, pero de vez en cuando está bien comentar. Hay gente que aprovecha la sección de comentarios para hacer gala de su majestuosa sabiduría con toda una tesis de 3, 4 o 5 párrafos. Existe otro espacio destinado a las explicaciones profundas: los blogs, periódicos, revistas y demás. Si querés que la gente te lea en los comentarios de redes sociales, tratá de resumir tus ideas en la medida de lo posible: no es porque la gente sea tonta y no le guste leer, sino porque así asimila las cosas nuestro cerebro. "Si veo que hay mucho, lo ignoro; si veo que hay poco, lo leo".

 Un dilema frecuente es la conveniencia o no de decir algo en público: tomá en cuenta que cuando comentás, otras personas pueden ver lo que escribiste. Si querés hablar algo personal con el autor de la publicación, corregirle sin que su reputación resulte dañada, u otras cosas, mejor mandale un mensaje privado. Mayormente es preferible hacer notar los errores de una persona en privado y felicitarlas en público; en contados casos será al revés.

 Con respecto a las respuestas a los comentarios, es crucial entender que también son relevantes para fortalecer tus relaciones con los demás. Por ejemplo, cuando alguien comenta tu publicación, es más amigable responderle que darle un simple Me Gusta: ya sea seguirle la corriente si dice algo gracioso, preguntarle el por qué de su opinión, o manifestarle tu apoyo en lo que dice. Todos estos consejos aplican, de hecho, no solo para los comentarios en FB, sino también en YouTube, Twitter y otras redes que cuenten con tal función.

¿Cuándo chatear?


 Generalmente, el chat es un recurso para contactar a alguien cuando no podés tenerlo cara a cara en el momento preciso, o para enviarle algo que no podría entender de la misma manera que si se lo dijeras con tu voz. Aquí destaco el pensamiento del autor Marshall McLuhan: "El medio es el mensaje", es decir, algunos medios de comunicación transmiten tu mensaje mejor que otros. Entendamos por 'medio' no solo a los medios masivos (radio, periódico, televisión), sino también a otras formas de comunicar cosas: llamada telefónica, ademanes o mímicas, gestos faciales, chat, Me Gusta y demás. Por ejemplo, si estás exponiendo en clase, hablar mostrando diapositivas sería más efectivo que simplemente hablar solo, con unos cuantos movimientos del cuerpo (aunque depende mucho del tema o asignatura).

¿Cuándo llamar?


 Si tenés algo importantísimo que decirle a alguien y se te ocurre enviar un mensaje, pensalo 2 veces antes de hacerlo: quizás sea mejor llamar a la persona. Cuando le llamás, das a entender que tu asunto es algo realmente urgente, y que necesitás que te responda inmediatamente; si le enviás mensaje para eso, le das a entender que te da igual el tiempo en que te vaya a responder. Tenés que entender que no todos tenemos el Internet activado las 24 horas del día.

 También está el caso de las felicitaciones: si se trata de una persona cercana (amigo, familiar, etc), es más agradable que escuche tu voz a que tenga que leerte: las letras ofrecen un mensaje menos cálido que el tono de tus palabras. Claro, seguramente dirás "es que no soy bueno hablando", "me da vergüenza", "no se me da muy bien usar la voz". Pues lamentablemente, mi querido amigo, la sociedad no se va a adaptar a vos: vos tenés que adaptarte si querés sobrevivir.

Buena onda en persona, mala onda por chat


 Este es un fenómeno que, personalmente, he vivido durante los últimos meses (sobre todo con personas más jovenes que yo): gente que se comporta muy amable con vos y te conversa mucho en persona, pero que en chat es fría, cortante, abusadora del Visto o reacia a abrir tu mensaje. No sé si tenga algo que ver con la falta de cortesía con la que están educándose las nuevas generaciones, o egoísmo, u orgullo. No obstante, prefiero pensar que simplemente les gusta más hablar cara a cara que a la distancia. De todos modos, si este último es tu caso, sería mejor aclararle a tu interlocutor que tu 'diferencia de personalidades' en chat y en persona son distintas por eso, y no darlo por sobreentendido (a no ser que odiés a la persona o te caiga mal)

 Dichas actitudes aparentemente contradictorias las he notado también con más frecuencia en gente del campo, mayor de edad, o con baja calidad de educación escolarEn estos casos es totalmente comprensible, ya que al no tener mucha experiencia con las nuevas tecnologías, se pueden equivocar o dar a entender malas actitudes por chat sin darse cuenta. No hay que juzgarlos por ello, más bien hay que ayudarles a tener un mejor desempeño del comportamiento virtual.

Está bien dejar en visto de vez en cuando


 Algunos tienden a no querer abrir un mensaje, ya sea por miedo a que la otra persona vea que uno la dejó en Visto o porque uno se hartó de la conversación. Esta es la actitud más patética con la que me he encontrado. Gente, hay formas más educadas de dar a entender las cosas. Muchas veces terminan ofendiendo a la persona que no se lo merece, o dando a entender que ustedes no son muy buenas personas que digamos. Eso sí, supongo que se puede hacer en contados casos. Yo, por ejemplo, cuando estoy muy ocupado o buscando conversaciones clave y no me interesa abrir las otras, las dejo sin abrir, pero hasta máximo una semana: trato de responder siempre.

 En el segundo caso, el hartazgo del chat, ¿cómo se debería enfrentar? Bueno, si bien depende de la situación, mayormente se hace lo siguiente: decile a la otra persona que estás ocupado, que no podés contestarle en este momento, o que te vas a dormir. Lo que sea, con tal de no dejar a la otra persona en expectativas de tu respuesta. No querer abrir su mensaje cuando te cansás de la conversación es una falta de respeto enorme, y si bien está algo justificado en caso de que tu interlocutor sea un acosador (pero que eso sea evidente, no que sea tu paranoia), en general está mal hacerlo.

 En el primer caso, deberías entender que está bien dejar en Visto de vez en cuando, y que eso no te va a hacer mala persona; al contrario, hay grandes utilidades a esta actividad tan aparentemente minúscula. Al dejar en Visto:

◘ Das a entender a la otra persona que te tomaste la molestia de leer su mensaje y que, por tanto, ella te parece importante como ser humano.

◘ Cortás toda expectativa de respuesta (dependiendo del caso). Por ejemplo, si te despedís de tu interlocutor y él se despide también, das por finalizada la conversación al ver su despedida.

 Eso sí, aquí vale la pena hacer un paréntesis: es preferible una cordial respuesta al despido o al saludo, y no que solo una persona se despida o salude. Por ejemplo, si el otro dice "buenos días" antes de redactar su mensaje (ya sea una charla amena, el pedido de un favor, un anuncio o comunicado, o requerir información sobre algo que vos sepás), es importante contestarle igual "buenos días", "hola", "qué tal", o lo que sea conveniente, con tal de saludar; al despedirse, lo mismo.

 En cuanto a las razones para dejar en Visto, son principalmente 2:

◘ Cuando terminó la conversación. Una vez que queda definido que ya no hay más para hablar, es bueno despedirse, o como dicen los españoles, "cortar el rollo". Extenderse en la charla virtual puede ser contraproducente, al punto que te podrías ganar un humillante, poderoso y bien merecido Visto por parte de tu interlocutor, o viceversa. Si la otra persona te insiste en chatear al seguir enviándote mensajes, pero parece forzar la conversación o no te habla de nada interesante, estás en todo tu derecho de dejarla en Visto.

◘ Cuando estás demasiado ocupado y no te da tiempo ni para responder, ya sea en reuniones de trabajo, el almuerzo, conversación cara a cara con un grupo de amigos, etc. Aunque en estos casos lo ideal es desactivar la conexión a Internet, así no te da la tentación de abrir la aplicación o ver los mensajes. Sin embargo, siempre es bueno recordar después que te enviaron un mensaje, y revisarloEs realmente vergonzoso que la otra persona te lo tenga que recordar: "¿Pudiste revisar mi poema?", "¿qué te pareció la noticia que te linkeé?", "¿ya podés contarme por qué estás triste?", "al final nunca supe si te gustó este dibujo o no".

 Con respecto al otro Visto, 'el Visto gris', es realmente un retroceso. La finalidad del Visto azul era hacer nuestras conversaciones más amenas: sentir en tiempo real que nos estamos leyendo y que no simplemente le llegó el mensaje a la otra persona y ahí murió. Al desactivarlo y convertirlo a Visto gris, estás cayendo en algo parecido a lo de 'no querer abrir los mensajes', mencionado más arriba. Se ve como una falta de respeto hacia el interlocutor el no querer que sepa si te llegó su mensaje o no. Es cierto que, como todo, tiene sus excepciones: puede que seás un empresario o trabajador muy solicitado y tengás estrés diario con varios clientes, o puede que seás subalcalde de algún distrito y tengás que atender demasiados mensajes. Ya, pasa, y de hecho, hay mejores formas de organizarse institucionalmente para crear filtros de mensajes, con ayudantes que te ayuden a atender diversos asuntos. Pero existen casos increíbles de personas en su primer semestre universitario, recién salidas del colegio, que al parecer se creen famosas o muy solicitadas. De todos modos, es preferible tener el Visto en modo azul.

La horrible costumbre de ignorar en un lado y ver en el otro


 Es de muy mala educación abrir los mensajes de un grupo donde acaba de escribir X persona y no querer abrir su mensaje privado. Si vas a ver lo que dice esa persona, abrí los 2 chats, no uno solo. Eso va tanto para los chats de Wspp como los de FB. En cuanto a este último exclusivamente, es también de mala educación publicar algo sin antes responder a los mensajes. Al hacerlo, estás dando a entender que te importa un pepino lo que te hayan enviado, y que sos capaz de ignorar a tus interlocutores para seguir publicando. Aunque también depende del tipo de post que hagás. Si se trata de un meme, "¡me ignoró! Este tipo solo quiere manitas arriba"; si se trata de un dato informativo, "¡ah!, debe estar muy ocupado, por eso no me respondió... acaba de compartir un comunicado de las fechas de inscripción de este semestre".

El envío descarado de contenido multimedia a secas


 Cada vez que enviés una imagen, audio o enlace, es importante que no lo hagás a secas, es decir, sin ningún acompañamiento de texto tuyo. Lo ideal es que expliqués a la otra persona (siempre en breves palabras) por qué te interesa que vea lo que le estás enviando, o que le comentés tu opinión acerca de ello: "¡Che! Me encontré con este artículo curioso sobre lo que me contaste el otro día", "escuchá, esta es la canción de la que te hablaba esta mañana", "mirá, el trailer de esta peli está muy bueno". Nada cuesta aclarar al interlocutor de qué se trata el contenido.

 Obviamente, enviar cosas a secas está bien en algunos casosSi se están viendo en persona y anunciás al otro que le vas a enviar, digamos, un documento PDF con los datos de un concurso que le llama la atención, no es necesario que le escribás: solo enviá el archivo. Incluso está bien si no están cara a cara pero se acaban de ver hace minutos u horas y en algún momento mencionaron el contenido: ya sea un video gracioso ("te lo paso después"), un meme ("luego lo busco con calma y te lo envío"), etc.

 ¿Qué papel juega el Visto en estos casos? En el primero, o sea el envío de algo cuando están cara a cara, es lo correcto y sería raro que respondás, siendo que se pueden ver. En el segundo, es decir, el envío de algo poco después de que se han encontrado en persona, ya depende del otro si responder o dejar en Visto, cualquiera de esta 2 opciones es adecuada.

El envío de notas de voz


 Es necesario hacer una aclaración aquí: mensaje o nota de voz no es lo mismo que audio. El primer caso se da cuando te grabás ahí mismo, en el chat que tenés con esa persona, apretando el icono de micrófono. El segundo se da cuando enviás algo que ya ha sido grabado antes: ya sea una canción de tu banda favorita que tenías guardada, una nota de voz que te enviaron en otra conversación, y demás. Esa distinción es más que todo técnica, pero bien sabemos que coloquialmente se les dice 'audio' a ambos tipos de mensajes sonoros.

 El comportamiento adecuado en este aspecto es algo difícil de definir. Sin embargo, básicamente, lo ideal es seguir la lógica: si la persona con la que chateás es un desconocido o alguien no muy cercano a vos, es molesto e imprudente que le enviés una nota de voz sin pedirle permiso. Y no solo notas de voz, sino también audio y video, ya que ambos tipos de contenido multimedia ocupan espacio en la memoria y gastan Internet (en el caso de datos móviles).

 Ahora bien, si la persona es un amigo o conocido, es normal enviar mensajes de voz sin pedirle permiso, o sin anunciarle que estás a punto de enviarle uno. De todos modos, si bien este es un recurso muy tentador y de gran eficacia, su costo de descarga y espacio demanda bastante, y no hay que abusar de él. Es bueno limitar el envío de notas de voz.

¡Ah, la bendita ortografía!


 Puede sonar redundante y hasta innecesario mencionarlo, pero debemos tomar en cuenta que la ortografía juega un papel importante al mostrarte como alguien a quien vale la pena leer. Está bien bromear de vez en cuando, y con mayor frecuencia entre amigos, "ezkriviendo haci Xdd baia baia", pero tampoco vayás a creer que todos en Internet van a entender tus chistes escritos en hoygan. En lo personal, trato de redactar con calidad en cuanto a comentarios y publicaciones se refiere, mientras que me reservo el derecho a no colocar tildes en el chat (ya que es un trabajo costoso hacerlo desde celular, pues hay que mantener presionada la tecla de una letra hasta que aparezca su versión con acento).

 Eso sí, algo realmente molesto, muy, pero muy molesto, es cuando alguien te pregunta algo sin signos de interrogación. Es realmente descortés y falto de respeto el hacerlo, puesto que das a entender que no creés que haga falta colocarlos para que se entienda que estás preguntando. No es lo mismo un "ya llego el docente" que un "ya llego el docente?". Siempre, siempre colocalos cuando vayás a preguntar.

Conclusiones


 Estoy seguro que no faltará el único y diferente que piense: "¡Vos no decidís cómo debo vivir mi vida! ¡Viví y dejá vivir! ¡¿Quién sos para imponerme tus normas sacadas del culo?!". Obvio, cada uno puede buscar tener óptimas relaciones sociales que quiera, nadie está obligado a quedar bien con todos; y de hecho, esta entrada no la redacté para motivar a todos a quedar bien con todos. Mi objetivo era contribuir a que nos entendamos mejor como personas, y recordarte que, si bien Internet es una herramienta muy útil para hacer bromas, opinar anónimamente, comunicarse informalmente o incluso trollear, son funciones que deben quedar relegadas a un segundo plano. Nos estamos olvidando de lo esencial, la función primordial de Internet: comunicarnos entre personas, no entre payasos.

 Sé que es difícil seguir un protocolo de buena conducta en las redes sociales, en especial cuando terminamos una carrera y pasamos a la vida laboral: tenemos menos tiempo para el chat ameno, recurrimos al chat estrictamente profesional, creamos filtros en nuestras relaciones con los demás, etc. No obstante, siempre es bueno tener presentes estas normas en nuestra cabeza, al menos 'por si acaso'. Recordemos que todo comunica: la conducta dice mucho de una persona, y es bueno dar a entender correctamente lo que queremos dar a entender.

 Lo más valioso que he aprendido en estos años que llevo estudiando mi carrera es que, en comunicación, más importa lo que el receptor entienda que lo que el emisor haya querido decir. Si dijiste algo y la otra persona no lo entendió como querías, fallaste. Por eso siempre es bueno adaptarnos a las convenciones sociales en lugar de querer imponer nuestro propio lenguaje conductual.

 Esta vez escribí algo distinto a los temas que suelo tocar y la manera en que lo hago, porque realmente necesitaba decirlo desde hace tiempo ya, y con un lenguaje más universal. Espero que esto te haya servido, si es así, te agradecería que me comentés qué te pareció, o qué le faltó, o qué le sobró. Gracias por tu atención, noble lector.