domingo, 27 de diciembre de 2015

De conspiraciones y conspiranoicos


 ¿Alguna vez te has preguntado si lo que dice tal o cual link es verdad o es mentira?

«¡Sí!»

¿Te molesta ver que tanta gente publique cosas sin antes verificarlas o comprobarlas?

«¡Pero obvio!»

¿Creés que citar libros no basta para apoyar lo que decís y te sentís desprotegido ante los mequetrefes que osan derrumbar tu autoconfianza y seguridad?

«¡MIERDA, SÍ!»

¡ENHORABUENA! ¡Llegaste al post correcto! Aquí encontrarás la respuesta a tus más grandes problemas existenciales, respecto a la confiabilidad de lo que ves y/o leés.

«¿Y bien? ¿Entonces los huevones que me envían links tienen la razón o la tengo yo?»

Eso lo vamos a tener que analizar revisando las fuentes.

«¿Qué acaso no es obvio? Si el simio este me dice que los illuminati reptilianos me quieren lavar el cerebro y que soy un borrego controlado por el sistema. ¡Vaya pendejada! Además, presenta una gran diversidad de falacias lógicas, como ser-»


¡Ah, ah, ah, ah, ah! No es tan simple como parece, joven guerrero.

 En los últimos años, ha surgido una ola de blogs, canales de YouTube y demás sitios de Internet que denuncian conspiraciones en muchos acontecimientos de índole mundial: los ataques a Charlie Hebdo, los atentados de Boston, el genocidio palestino, etc. Al ser Internet un medio de comunicación disponible casi para todos, estas personas están en su derecho de promover sus creencias e inferencias: algunas lo hacen con pruebas de sobra, otras ni citan fuentes y terminan cayendo en el ridículo.

 ¿Cuál es el problema fundamental con todo esto? Que se está gestando, a su vez, una gran ola de desinformación: una guerra a muerte que se da entre defensores del statu quo y cuestionadores del mismo. En ambos bandos hay aciertos y equivocaciones.

 Por supuesto, sé que al afirmar esto último, corro el riesgo de recibir calificativos como 'agente illuminati pagado por la CIA para desacreditar nuestro movimiento' por un lado, y el de 'ignorante conspiranoico sin sentido común que desacredita fuentes oficiales' por otro.

 Me vale: mi intención al escribir todo esto no es ponerme de ningún bando, sino tratar de dar un análisis objetivo a esta guerra informativa que, como fue presentada hasta ahora, parece ser bipolar: prosistema versus antisistema.

 Primero que nada, vamos a analizar a cada uno de los bandos que luchan en esta cruenta sucesión de batallas cibernéticas. Sí, sé que en el mundo real también hay desinformación, pero en esta entrada me centraré en discutir el asunto exclusivamente en el ámbito virtual. Ahora, sin más preámbulos, comencemos:

a) Prosistema

 En esta esquina, con un peso de trayectoria histórica en el ámbito científico y profesional, pero con tendencias soberbias a ignorar temas sociales y apoyar cualquier pendejada que incluya el concepto de 'progreso', llegan los inigualables, honorables, PC Master Race, totalmente científicos, nada parcializados y GOD TIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER:

¡PROSISTEMA!

«¡Eh!, ¡pero no nos gusta ser llamados así! Estás parcializado, menudo imbécil, de seguro te paseás con tu sombrero de aluminio protestando frente a edificios de multinacionales y-»

¡A callad! Ustedes se lo ganaron. Primero estad atentos y luego debatiremos.

 Los prosistema, conocidos por los antisistema como 'borregos', 'ovejas', 'agentes de la CIA', 'Peña-bots', 'illuminatis', 'reptilianos', 'annunakis' y demás razas de criaturas mágicas que quién sabe de qué novela de ficción salieron, son individuos empeñados en defender el statu quo, es decir, las cosas tal y como son. Estas personas se caracterizan por practicar la dialéctica hegeliana: negar lo negado. En otras palabras: gente con su modo de ver el mundo ataca desde el pasado, los antisistema niegan aquello, y ellos consiguientemente niegan lo negado por los antisistema, siguiendo así la premisa clásica de: «¡La tercera es la vencida! ¡Ja! ¡Te gané, te gané, te gané! Chairo pendejo, ahora coma mierda por crédulo».

 En este grupo se sitúan quienes se basan en el siguiente juicio para casi la totalidad de sus afirmaciones:


 ¡WOW! ¡INGENIOSO! ¡FENOMENAL! Yo que usted, señor lector, les pediría que me hagan un hijo y que le pongan de nombre Richard Dawkins, para que herede esta capacidad de razonamiento sin precedentes en la Historia.

 Estos nobles guerreros de la ciencia y del conocimiento se preocupan por tenernos bien informados todos los días, confían en la objetividad e imparcialidad de los medios de comunicación, y en el deber profesional que todo periodista e historiador cumple en este mundo.

 Estas blancas palomitas de la paz considerarán como cuerdos solo a quienes acepten sus postulados, aprovechando el hecho de que la Historia ha dado razón a la ciencia para afirmar cualquier insensatez que se les ocurra, incluyendo la idea de que 6 millones de judíos murieron en cámaras de gas por culpa de los maquiavélicos, maléficos, malvados y perversos nazis.

 ¿Qué tipos de prosistema hay? Los describiremos a continuación:

✓ Individuo positivista. Defiende a la ciencia como método válido para llegar a la verdad, pero por sobre todo profesa la objetividad y la responsabilidad de informar bien a la población. Puede o no ser religioso, pero sabe tratar con todo tipo de personas debido a su lucidez y calma. Que no te engañen: muchos prosistema dirán que en realidad son de este tipo y no fanáticos cientificistas, pero en su cocoro saben que no gozan de la imparcialidad de los individuos positivistas.

✗ Cientificista / cientifag. Defiende los avances de la ciencia no a capa y espada (eso es retrógrado y medieval), sino más bien con Ak-47s, F-22s, M-16s e incluso arsenal nuclear, con tal de callar la boca de los 'cretinos religiosos estúpidos' dispuestos a cuestionar su autoridad sobre el tema. A este tipo de individuos es al que refieren mayormente las palabras de esta sección del post. Son los auténticos prosistema: siempre negarán cualquier conexión con el capitalismo o los liberalfags, y verán a las compañías multinacionales y farmacéuticas como el Mesías con pene de 30 centímetros. Su frase: «La ciencia es la mejor medicina contra la ignorancia» (intentando apropiarse de los conocimientos científicos para su fanatismo contra cualquier otra forma de conocimiento a la que considera como 'ignorancia').

✗ Capitalista / Liberalfag. Puede o no hallarse involucrado con verdades comprobadas con la ciencia, pero la única verdad en el mundo para él es que hay que ganar dinero, casarse, tener hijos, ser millonario, consumir transgénicos, ganar más dinero, etc. Le gusta que las potencias mundiales envíen toneladas de DEMOCRACIA a todo el mundo, y considera a esta como único sistema político viable. Fiel amigo de los banqueros hebreos, lobbies y cualquier logia que le ayude a conseguir su propósito honorable y libertario. Para él, su ideología representa a la 'centroderecha', mientras que todos los nacionalistas son de 'extrema derecha'. Su frase: «¡Muerte al castrochavismo fracasado!».

 ¿Qué ejemplos de fuentes de información totalmente confiables 100% real no fake Mega/Mediafire [Link intercambiable] [MULTI5] [Portable ] [FULL no RIP] [DVD-5] [Parche + Crack + Medicina + Keygen 2015] [+Mods] [+Expansión] [+DLC] [Repack VictorVal] Megapost [+Online] [1 Link] [+Tutorial Loquendo] [+Hamachi] [+Multiplayer] [FULL HD 1080P] que nos ayuden a apoyar más al sistema podemos encontrar en Internet? A continuación los verás:

b) Antisistema


 En esta otra esquina, con un enorme peso de capacidad crítica y cuestionadora, pero con un daño cerebral permanente que los lleva a rebelarse contra toda autoridad y a interpretarlo todo como forma de opresión o construcción social, llegan los iluminados, despiertos, Console Race, provenientes mayormente de familias disfuncionales, escépticos hasta la médula y FUERA DE LA MATRIIIIIIIIIIIIIIIIIX:

¡ANTISISTEMA!

«¡Eh!, ¡pero no nos gusta ser llamados así! Estás imponiendo tu punto de vista. Nada es verdad, todo está permitido. Ya se te cae la piel de reptiliano de lo amargado que so-»

¡A callad! Ustedes se lo ganaron. Primero estad atentos y luego debatiremos.

 Los antisistema, conocidos por los prosistema como 'conspiranoicos', 'conspiracionistas', 'paranoicos', 'magufos', 'chairos', 'trotskos', 'fachas', 'nazis', 'neonazis' y demás calificativos que echan por la borda su tan alegada seriedad científica y profesional, son individuos empeñados en oponerse al statu quo, es decir, materializar las utopías. Estas personas se caracterizan por practicar a medias la dialéctica hegeliana: negar lo afirmado. En otras palabras: alguien en el pasado establece un orden, y ellos planean destruirlo cueste lo que cueste: «¡Ja! Yo soy poseedor de conocimientos que ustedes ignoran, ¡les gané, les gané! Coman mierda borregos del sistema adoctrinados por la televisión, ¡mis medios alternativos los derrotarán!».

 En este grupo se sitúan quienes se basan en el siguiente juicio para casi la totalidad de sus afirmaciones:


 ¡EA! ¡SORPRENDENTE! ¡ESPLÉNDIDO! Denle un premio Nobel a nuestros grasosos y sudorosos guerreros de la web, sentados las 24 horas del día frente a su PC, empeñándose en derrumbar los muros del sistema para ayudarnos a descubrir la verdad y a no dejarnos manipular por el pastor alemán que custodia a las ovejas.

 Estos Neos, que eligieron tomar la pastilla roja de la estupidez en vez de la azul, se preocupan por mantenernos al tanto de las mentiras de los medios de comunicación, confían en la rebeldía y capacidad crítica de los blogs y canales de YouTube, y en la conciencia social de todo activista de derechos humanos.

 Estos ninja warriors considerarán como gente lavada del cerebro a quienes cuestionen sus postulados, aprovechando el hecho de que sendas investigaciones son críticas con lo que dicen los medios para afirmar cualquier ocurrencia suya, incluyendo la idea de que todos los líderes de las potencias mundiales son reptilianos o annunakis enviados desde los rincones más lejanos del espacio para conquistar el mundo.

 ¿Qué tipos de antisistema hay? Los describiremos a continuación:

✓ Individuo crítico. Considera que la ciencia no es el único modo de llegar a la verdad, y cuestiona mucho de la Historia Oficial en diversos ámbitos, pero acepta de manera educada cuando no tiene la razón. Puede o no ser religioso, pero cree que las creencias se deben respetar, y que no son totalmente incompatibles con la religión. Argumenta con información válida de fuentes confiables y hace preguntas de manera respetuosa, sin necesariamente tachar de 'siervos del sistema' a quienes cuestiona.

✗ Neonazi. Promueve un odio irracional hacia los judíos, gitanos, homosexuales, extranjeros y comunistas. Se cree todo lo dicho por la Historia Oficial sobre el nacionalsocialismo y ve a Hitler como un dios. No solo cree que el Holocausto judío tuvo lugar, sino también justifica las muertes supuestamente acontecidas en él. Apoya a los alborotadores de Euromaidán y se niega a ir a votar cada elección presidencial. Muchos lo confunden con un nacionalista, pero a diferencia de aquel, este no sabe que existen fuentes serias para respaldar la lucha contra el sistema. Su frase: «¡Judíos de mierda!»

✗ Conspiranoico. Se cree todos los bulos circulantes en Internet que provengan de fuentes 'alternativas' como ser blogs, videos e incluso simples imágenes o memes que incluso hacen cuestionar la capacidad de su diseñador gráfico. De acuerdo a ellos, hay un trabajo conjunto entre annunakis, reptilianos, illuminatis, masones, judíos e incluso nazis para dominar el mundo. En cuanto esto último a veces se contradicen, porque no saben si afirmar que Hitler era primo de E.T. o si Rotschild es nieto de un velocirráptor. A este tipo de individuos es al que refieren mayormente las palabras de esta sección del post. Son los auténticos antisistema: creen que hay una conspiración mundial para destruir al planeta Tierra y consideran que son los únicos iluminados y rebeldes en este mundo bombardeado por la televisión y la publicidad. Su frase: «Saquen sus propias conclusiones» (para pretender objetividad, pero en realidad pretende hacernos creer lo que él cree).

✗ Comunista / rojito. Promueve la corrección política de izquierda como vía válida de moderar la comunicación. Apoya al multiculturalismo y el mestizaje como modo de convivencia pacífica entre personas, incluso si eso implica que algunos inmigrantes violen a las mujeres locales («¡Pero mirá cuánto pacifismo te meto por el ojete papá!»). Odia a muerte la existencia de fronteras, ejércitos, banderas e himnos; por tanto, apoya al internacionalismo para establecer un Nuevo Orden Mundial unir a los seres humanos ♥. Defiende la existencia del arte degenerado y del 'arte urbano' como forma de lucha frente a las 'imposiciones subjetivas de Occidente'. Dependiendo del caso, puede o no apoyar al relativismo moral (mayormente sí). El antisistema rojito tiene subcategorías que vale la pena analizar punto por punto, y que dependiendo del caso pueden profesar la ideología capitalista o comunista (más que todo se los conoce por la segunda):

  • Comunista propiamente dicho. Tiene como waifus a Marx, Lenin, Stalin, Tsotsky, Chávez, el 'Che', Fidel, Evo, Correa, Tito, Mao y a cuanto líder comunista se le ocurriese. Considera que el socialismo del siglo XXI es la salvación de Latinoamérica, y que además está exento de corrupción y narcotráfico al 100%. Cree en los postulados de igualdad y fraternidad de la masonería, pero desvía el tema cuando le hablamos de libertad. Considera como fuentes confiables solo a sitios web comunistas y periódicos como Granma o el prehistórico Pravda. Es negacionista por excelencia del Holodomor ucraniano y cree que China salvará a su país del imperialismo yanqui. De hecho, considera a Estados Unidos como el diablo en persona, y rechaza todo lo que tenga que ver con la cultura estadounidense, incluso sus videojuegos, películas y libros de culto. Le es difícil practicar lo que predica, por lo que es normal verlo hurgueteando su smartphone último modelo. Su frase: «El comunismo no ha sido bien implementado aún». Finalmente, considera que comunismo y socialismo son la misma vaina.

  • Homosexualista. A diferencia del homosexual, que se conforma con que le gusten las personas de su mismo sexo, este hace propaganda para instaurar la homosexualidad como moda y única 'opción sexual' para toda la humanidad. Cree que hay una conspiración mundial liderada por 'los sacerdotes pedófilos de la Iglesia Católica' para impedir que los LGBT obtengan sus derechos, izquierdos, laterales, traseros y todo lo que quede por conquistar para estas minorías tan pacíficas e inocentes. Considera que el que no esté de acuerdo con su ideología es un homofóbico o racista (incluso si quien discrepa es otro homosexual), y acude a alguna ONG cada vez que ofenden sus creencias. En su mente, todos los homosexuales lo apoyan políticamente y cree que ser uno es motivo por el cual se debe sentir orgullo. Se suele contradecir: los homosexualistas no se ponen de acuerdo para afirmar si la condición homosexual está en los genes o es elección propia. Interpreta como válidas solamente a las fuentes que se muestren a favor de sus intereses, y a las que no, las tacha de religiosas o conspiranoicas (irónicamente). Su frase: «¡Matrimonio igualitario, ya!»

  • Feminista. Promueve la idea implícita de que la mujer debe gobernar sobre la Tierra mediante una dictadura del proletariado feminista para así tener los privilegios (¿?) de los que nunca (¿?) ha gozado el sexo femenino. Para ella, tener un cromosoma Y es como ser un parásito que estorba al normal funcionamiento del mundo. Su frase: «No sabes lo que es el feminismo». Le gusta valerse del argumentum ad verecundiam para definir el feminismo, viendo a la RAE como monarca incuestionable, o si no, corrige a su contrincante diciéndole que en realidad este se refiere al 'hembrismo'. Afirma que la maternidad es una forma de opresión del machismo sexista-misógino-heteropatriarcal para mantener a la mujer haciendo tareas de la casa y dando la teta al bebé mientras papá se va de putas y trae la plata a la casa. Ataca única y exclusivamente a hombres blancos, varoniles y heterosexuales, porque cree que los hombres de otras razas, afeminados y homosexuales sufren discriminación igual que ella. Considera como fuentes válidas solo a las producidas por mujeres u hombres feministas.

  • Indigenista. Promueve la idea de que los indígenas siempre tienen la razón, que los europeos blancos son racistas y colonizadores, que el hombre civilizado occidental es un discriminador por excelencia y que las religiones que profesaban las culturas prehispánicas eran más 'cool' que el cristianismo traído por los españoles. Su frase: «América no fue descubierta, fue destruida y saqueada». Le gusta comer corazones humanos y sacrificar a sus familiares, con tal de estar en armonía (¿?) con la naturaleza y no con 'ese Dios cristiano puercochuto asqueroso de los malvados españoles católicos que asesinaron a nuestros pueblos nativos'. Ignora la crueldad con la que Inglaterra y Portugal trataron a los indígenas de sus territorios conquistados, por lo que siempre verá a España como el peor verdugo en la historia de la humanidad. Le gusta consultar libros escritos en lengua indígena para validar sus argumentos (aunque no entienda un carajo de aymara, guaraní, náhuatl, etc.).

  • Drogadiccionista (?). No es muy activo en la web, tal vez porque el consumir alucinógenos le impide tener la lucidez suficiente para estar consciente de que tienen acceso a la misma. En consecuencia, este grupo de antisistemas no tiene un denominativo específico aún. Su frase: «¡Legalícenla!».

  • Ateísta. A diferencia del ateo, que se conforma con no creer, este promueve el ateísmo como forma de vida ejemplar y demanda a la escuela de sus hijos cuando esta quiere educarlos en la religión. Muchas de estas personas forman parte de la generación Dross o generación Ateísmo Brillante, que data aproximadamente de 2010-2013. Su frase: «Thu dyoz ño ecziste». Considera como válida únicamente a la información que no provenga de fuentes cristianas. Ve a las otras religiones como aliadas a su lucha dependiendo de la situación: adora a los budistas solo porque Nietzsche les echó flores, a los musulmanes de vez en cuando los critica debido a ISIS y Al Qaeda, pero a los judíos rara vez los toca debido que los ve como promotores de la ciencia y del conocimiento (Einstein, Sagan, Levy-Strauss, Boas, etc.). Se cree un superhéroe cuya mesiánica misión es luchar contra la ignorancia. Su segunda frase: «¡Creyente ignorante!».

  • Ecologista / animalista / vegano. Considera al ser humano como un virus que perjudica al planeta Tierra, pero nunca ha pensado en dirigir un suicidio colectivo para lograr su erradicación. Tiene una obsesión paranoica por el reciclaje, al punto que recicla sus propias heces para el almuerzo del día siguiente. Confía plenamente en Greenpeace, PETA, George Soros y diversas ONGs para luchar por la defensa del medioambiente y los animalitos. Tiene suficiente tiempo libre para investigar la actividad de todas las empresas multinacionales del mundo, al punto que comenta sus pecados capitalistas con la esperanza de que lo lean y se apiaden de su kokoro, dejando así de contaminar al medioambiente por arte de magia. Cree ciegamente en el activismo medioambiental, lo que lo mueve a firmar cada día peticiones de Change.org, Avaaz, etc. Defiende única y exclusivamente a las bestias kawaii desu ne, pero no lucha por los derechos de las moscas, arañas, hormigas y otros tipos de animales feos. Se vale solamente de productos light, frutas y verduras para alimentarse, aún a costa de desmayarse o padecer de anemia. Lucha incansablemente por eliminar las corridas de toros y toda tradición que involucre a los animales, y evita comer cualquier producto derivado de ellos por miedo a herir sus sentimientos como minorías en el mundo de los seres vivos. Dependiendo del caso, puede o no creer en la homeopatía y en la medicina alternativa. Considera como fuentes válidas a todas las que hablen en contra de nuestra sociedad industrial capitalista que contamina al planeta Tierra. Su frase: «¡Liberen a los animales!».

  • New Wave. Promueve creencias espirituales (no religiosas) basadas en fuentes no científicas. Predica la existencia del chakra, reiki, ki, reiatsu, chi, haki, nen y demás energías sobrenaturales. A veces se lo confunde con el drogadiccionista, pero no son exactamente lo mismo. Prefiere automedicarse con semen de espectro invisible en vez de utilizar la medicina farmacéutica 'antinatural'. Fanático por excelencia del arte psicodélico y de la música electrónica. Es una versión 2.0 del hippie, con la diferencia de que sí se baña. Su frase: «Relájate, hermano» (?).


 ¿Qué ejemplos de fuentes de información confiables no fake para ayudarnos a luchar contra la corriente el sistema podemos encontrar en Internet? A continuación los verás:

Ahora en serio: ¿quién tiene la razón?



 Como habrás notado, la única intención de los 2 apartados anteriores era burlarme de ambos bandos y sus estereotipos. Claro que, es necesario darse cuenta que entre broma y broma, la verdad se asoma. Además, quiero que esta lección sirva para lograr un primer intento de reconciliación entre gente prosistema y antisistema, para que haya un poco de comprensión y empatía entre ambos.

«Quien no es capaz de reírse de sí mismo, está expuesto a que le duela cuando los demás se rían de él» - Joker

 Ahora bien, para empezar a desglosar el tema de en quién confiar, si en los prosistema o en los antisistema, debemos primero comprender la naturaleza humana. Nadie puede ser 100% prosistema o 100% antisistema, somos una mezcla de diversas formas de pensar. Por ejemplo, algunos comunistas sienten el odio de los neonazis hacia los judíos israelitas, a pesar de apoyar a los gobiernos de izquierda en América Latina, como el del sionista José Mujica. También hay varios cientificistas  que a la vez son ateístas, llegando a sentir desprecio hacia todo lo que tenga que ver con la religión: se oponen a esa parte del sistema dominado por la tradición católica de Occidente, pero agradecen a esa parte del sistema que permite a la ciencia avanzar.

 Por este motivo fundamental, el tener o no la razón radica en puntos específicos de la discusión de ciertos temas y no en todo en sí. Ni el sistema entero consiste en un macabro grupo de sectas que nos gobiernan con intereses oscuros, ni quienes lo combaten son todos terroristas o paranoicos. Es necesario correlacionar los hechos de manera adecuada para llegar a una conclusión coherente.

 Por ejemplo, si un antisistema, conocedor de las invasiones estadounidenses a otros países, descubre que en Estados Unidos existe un lobby proisraelí, y avanza fuente tras fuente hasta llegar a sitios web que hablan de alienígenas infiltrados en los gobiernos, puede que termine creyendo que hay una conspiración judeo-masónica-reptiliano-annunaki-illuminati para conquistar al mundo. En este caso, se podría decir que esta persona consideró como ciertos a algunos hechos inciertos, debido a que los que eran verdad tenían algo en común con ellos: involucraban al gobierno norteamericano. En fin, hay diversas asociaciones mentales que nos llevan a conclusiones erróneas.

 Personalmente, he aprendido que podemos rescatar algo de los puntos de vista de cada uno de estos grupos de personas. De los capitalistas podemos aprender que el dinero es necesario como herramienta de intercambio de bienes; de los comunistas que las cifras de muertes bajo el gobierno de Stalin en la URSS son en realidad mucho menor de lo que nos cuenta la Historia Oficial; de los cientificistas que quizás no sea muy productivo meterse en política y sea mejor poner la mayoría de nuestra confianza en el conocimiento científico, para así no tener confusiones mentales; de los ecologistas que sí necesitamos hacer algo para preservar nuestro hogar que es la Tierra. En síntesis, cada uno puede tener parte de la razón. Eso sí, hay que saber verificar las fuentes de información y no creer cualquier cosa. Esta es la clave de la cuestión, amigo mío: confiar en que de una manera u otra es posible llegar a la verdad.

¡Cuidado con el relativismo!


 Ahora bien, es posible en el camino de la investigación llegués a hartarte de tanto leer y concluyás que 'nada es verdad al final' porque 'todo es relativo'; nada más lejos de la verdad. El rendirse no ayudará en nada: te quedarás en el mismo hoyo cognitivo donde caíste, por lo que el interpretar todo como relativo no te ayudará en nada a saber las cosas bien.

 Hay gente que cree que nada es cierto, y que 'todo depende'. Pareciera que a estas personas nunca le enseñaron matemáticas (2+2=4, 'verdad absoluta'). Se caracterizan por tener miedo al debate, y eso que ni al debate, tienen miedo de equivocarse al afirmar algo. ¿Qué hubiera sido de la historia de la humanidad si los personajes más destacados se hubieran mostrado cobardes? La valentía mueve a la historia.

 Creo que intentar dar una explicación a esto sería conjeturar, y es mejor dejarlo a quien se interese en hacer una investigación social sobre el tema: sobre el por qué varias personas en Internet prefieren escudarse en el relativismo en vez de afirmar o negar algo hasta el cansancio (o al menos hasta recibir pruebas de lo contrario). Ya hablé sobre esto en otra entrada, y aunque desde un punto de vista más motivacional que descriptivo o informativo, llegué a la conclusión de que, como dicen por ahí, 'quien no arriesga, no gana'. Recordemos que:



 Frases típicas de los relativistas son:
  • «No me impongas tu moral»
  • «Bueno, esa es tu forma de pensar, pero yo tengo otra»
  • «Lo que es correcto para uno puede ser incorrecto para otro»
  • «Todos tenemos diferentes puntos de vista»
 No, estimado relativista, el debate no se trata de puntos de vista: se trata de realidades interpretadas por personas diferentes, que recibieron información diferente sobre un mismo tema. Es como esconderse en las trincheras hasta que soldados del bando amigo y enemigo se maten entre sí, de modo que uno termine siendo el único sobreviviente.

 El relativista vive en una utopía donde nadie se equivoca, porque nadie afirma ni niega nada; por tanto, al no defender una posición, nadie tiene la razón y todos la tienen a la vez.

 Es cierto que el ser humano está inclinado a tener ciertos intereses y creencias que sesgan su capacidad de juzgar la realidad, pero no por eso vamos a invalidar todo lo que se nos diga. El relativista vive con una paranoia constante: que todos lo van a traicionar. Es necesario confiar para progresar en la vida, aceptar a las personas con sus virtudes y defectos. Darle más peso a los pequeños defectos es signo de inmadurez, cosa muy distinta es que los defectos superen en cantidad o calidad a las virtudes.

 Muchos tratarán de argumentar su desconfianza en la información veraz guiándose bajo la premisa de que 'el positivismo es malo'; probablemente estos individuos estén influenciados por la Escuela de Frankfurt. Sea como sea, interpretar el descubrimiento de una verdad como 'sometimiento dócil y sumiso a la autoridad' es tan absurdo como pensar que el hecho de que yo diga  '2 por 3 son 6' es una forma malvada de adoctrinamiento.

 La finalidad de estas críticas no es disuadir al lector de ser escéptico, sino evitar que lleve ese escepticismo a los extremos. El ser humano, naturalmente, necesita seguridad, quiere tener algo a lo que pueda aferrarse; puede explorar terrenos desconocidos del conocimiento o negaciones de lo que él afirma, pero siempre terminará o más convencido de su posición inicial o persuadido de la posición contraria. A esta exploración la llamamos 'investigación'.

El dilema de investigar


 Hay una cuestión fundamental a la hora de tratar el tema de la 'investigación para llegar a la verdad', y es que somos parte de una generación que quiere saberlo todo. Hoy en día abundan los todólogos, y esto es porque la presión de la sociedad contemporánea nos mueve a estar informados. Es cierto que, por ejemplo, los científicos y los medios de comunicación tienen la responsabilidad de informarnos correctamente acerca de los hechos, pero en sendas ocasiones sirven a intereses políticos, y es difícil saber cuándo mienten o cuándo no, por lo que nos vemos obligados a investigar las cosas si queremos asegurarnos de que no estamos siendo engañados.

 Para los antisistema:

 Lo anterior no quiere decir que todos 'los de arriba' nos mientan, sino que menos de la mitad de ellos desprestigian a la mayoría con sus patrañas. Cuando sentimos nuestra seguridad traicionada, es normal que empecemos a desconfiar, y el método más fácil de culpar la desinformación es la generalización. Por ejemplo, el hecho de que algunos judíos en altos cargos promuevan políticas que destruyan las culturas y tradiciones no significa que todos los judíos sin excepción quieran hacerlo.

 Para los prosistema:

 Sí, aunque no lo crean, el statu quo no es perfecto. Es posible que en un sitio web te encontrés con artículos 'científicos' que afirmen tal o cual cosa, pero que no presenten sus fuentes o que utilicen términos vagos, como 'según un estudio' o 'los científicos dicen'. Es válido que veamos a la ciencia como herramienta incuestionable de obtención de conocimiento, pero también debemos tomar en cuenta quién la utiliza, por qué y para qué. Por ejemplo, de nada sirve los transgénicos mejoren la calidad de la comida, si las empresas y medidas gubernamentales antiéticas los monopolizan.

 Siguiendo con lo de la presión de la sociedad contemporánea: «¿Qué rato vamos a investigar las conexiones de ISIS con otros gobiernos? ¿En qué momento podremos averiguar si los atentados de las Torres Gemelas fueron una demolición controlada o no? ¡Tengo que terminar mi proyecto final de semestre! ¡Tengo que trabajar! ¡Tengo que cuidar a los niños!». Tengo, tengo, tengo...

► Algunos prosistema se aprovechan de esta falencia para lavarte el cerebro, tomando ventaja de que tienen los medios 'oficiales' a su favor para darte breves datos con información medio errónea. Mayor seguridad a cambio de sumisión. Lo primero porque vas a poder confiar en quienes te brindan la información. Lo segundo porque vas a estar sometido a sus intereses aquellas ocasiones en que quieran subyugarte a ellas.

 Y cuando hay tiempo de sobra: «Unos dicen esto, otros dicen lo otro, hay demasiada información. ¿A quién creer? ¿Será que los gobiernos son tan malos? ¿Por qué? ¿Por qué tiene que haber tanta maldad en el mundo? ¡Y yo aquí tan pancho como la mula! ¡Tengo que hacer algo para hacer que los demás despierten!»

► Algunos antisistema se aprovechan de esta oportunidad para también lavarte el cerebro, tomando ventaja de que tienen medios 'alternativos' o 'disidentes' a su favor para darte muchos datos con información medio errónea. Mayor rebeldía a cambio de menor seguridad. Lo primero porque vas a estar protegido contra los intereses del sistema aquellas ocasiones en que este quiera subyugarte a ellas. Lo segundo porque vas a empezar a desconfiar no solo del sistema sino también de otras formas de autoridad.

 Dejando de lado los pleitos entre un grupo y otro, pasemos al tema de querer saberlo todo. El ser humano del siglo XXI tiene una especie de trauma de todología. Muchos de los que investigamos de vez en cuando en Internet para averiguar la veracidad de algunas noticias, artículos, etc., tenemos problemas a la hora de hacerlo, y es que no estamos cualificados para ello. Sí, quizás algunos tengamos más experiencia que otros, pero aún así nos es difícil comprobar la validez de ciertas fuente de información. Para ello existe una solución: dejárselo a los verdaderamente expertos.

 El mito de la igualdad está muy extendido en el mundo de hoy, al punto en que algunos creen que nadie es superior a nadie. Esto se debe a que malinterpretan las jerarquías: un profesional es superior a un aficionado en cuanto está mejor capacitado para ciertas cosas, no en cuanto a persona o de manera íntegra.

 Partiendo de esta idea, debemos darnos cuenta que si no nos vamos a dedicar a la investigación, es mejor no meternos mucho. Sí, sé que es difícil y que las circunstancias de hoy nos obligan a evitar ser engañados a toda costa, en este mundo consumista tan 'mentiroso y doble cara'. Sin embargo, intentar ser multifuncionales va más allá de nuestras capacidades naturales. Tal vez en un futuro sea posible esto, dependiendo de qué tanto evolucionemos biológicamente, pero por ahora debemos recordar que la especialización es lo que hace al ser humano ser útil a su comunidad. Por ejemplo, si estudiás alguna carrera de arquitectura, y tenés grandes metas y ambiciones con ella, centrate en eso. Si te detenés link por link viendo poco a poco información relacionada con 'extraterrestres malosos que gobiernan' el mundo, terminarás desilusionándote y deseando no acabar tu carrera para 'no servir al sistema'.

 Bueno, lo ideal sería especializarnos, pero sé que no me harás caso, porque te sigue incomodando el ver qué pasa con el mundo. Es justo como decía E. M. Cioran: «El mito bíblico sobre el pecado del conocimiento es el más profundo que la humanidad haya imaginado nunca»; siempre querremos saber más y más.

 Por esta razón, querido lector, he decidido terminar esta entrada con una propuesta para vos, que lo revelaré en las próximas semanas. Podría desglosarla aquí mismo, pero mi política de publicación semanal me impide dejar este post para más después. Es un pequeño pero ambicioso proyecto que se me ha ocurrido recientemente: elaborar una guía de investigación informal para internautas. Con ella, mi objetivo es ahorrarte la molestia de tener que cavar profundo en la información sin saber cuál es el fondo, perdiendo tiempo valioso en averiguar hechos incógnitos en vez de desarrollarte como persona, profesional, etc. Trataré de ser lo más imparcial posible, favoreciendo tanto a lo prosistema como a lo antisistema, dependiendo de en qué caso uno tenga la razón y en qué caso la tenga lo otro. Eso es todo lo que puedo decirte por ahora. ¡Ah! Y...