domingo, 22 de febrero de 2015

¿Somos pobres por ser dependientes o dependientes por ser pobres?



 Evidentemente, lo más lógico sería afirmar que somos "pobres" por ser dependientes, y es que un pueblo autosuficiente es un pueblo exitoso.

 Primeramente, cabe destacar que Latinoamérica es una región muy conflictiva donde nos insultamos los unos a los otros, nos discriminamos por nuestra raza. La raza es una realidad, aunque tabú, pero realidad. Así como los animales (p. ej. los perros yorkshire, salchicha, pekinés, etc.), los humanos (animales racionales) también tenemos gran variedad de razas, cada una con características propias y ninguna superior a otra. Es una idea falsa o concepto erróneo el creer que los europeos sean "los únicos que pueden", nosotros también podemos, pero, ¿qué podemos?...Salir adelante, triunfar, ¿por qué tener baja autoestima? ¿De qué sirvieron entonces antiguos tiempos de gloria en América Latina? Los mayas desarrollaron calendarios y los incas estatuillas de oro perfectamente moldeadas. Argentina era prácticamente potencia mundial hace 60 años y otros países latinoamericanos iban por el mismo camino en la primera mitad del siglo XX. ¿Qué barbaridad pudo hacernos caer tanto en nuestra forma de pensar sobre nosotros mismos? ¿Será el sometimiento de los originarios por parte de los españoles en la época colonial? ¿Serán las dictaduras apoyadas por Estados Unidos que azotaron nuestra región en la Guerra Fría? ¿Será que nos muestran tanta publicidad extranjera o propaganda sobre los avances tecnológicos en otros países (como Japón, EE.UU. o Corea del Sur), que en vez de sentir ganas de promover el desarrollo de algo así en nuestros países preferimos "ir algún día allá"?...

 Hace un tiempo yo había dejado un comentario en YouTube donde decía que Latinoamérica necesitaba líderes como Vladimir Putin, y me respondían cosas como "ustedes los latinos son unos comunistas, les lavaron en cerebro" (escribíamos en inglés para comentar). Me dio risa porque tiene algo de verdad eso, Latinoamérica, en su desesperación por hallar solución a sus problemas sociales, económicos y educacionales, busca un refugio en la izquierda o el socialismo, por más que solo sea una máscara (como el gobierno de Bachelet o el de Cristina). En ese sentido a globalización nos está destrozando, hay una guerra de información, la gente no sabe a quién creer, pero cuando encuentran una información verídica impactante, ¿qué hacen? Piensan en ella un rato y luego continúan con su vida diaria.

 La gente prefiere refugiarse de la realidad en vez de afrontarla y cambiarla. Así es, pongámonos a chatear por el celular, a ir a la fiesta de Fulano, a ver películas, a jugar videojuegos, ¿qué importa mi prójimo? ¿Qué importa el futuro de mi país y de mi gente? ¿Conciencia social? ¿Qué es eso? ¿Se come?...

 Ahora, cabe destacar que el tema de la pobreza no es tan simple como uno se lo imagina. Digamos que fulano vive en una comunidad indígena en Santa Cruz (el departamento), y un día llegan unos tractores, camiones y obreros con un plan de "desarrollo" para esa zona, los indígenas se resisten pero no pueden y entonces se termina construyendo casas allí, se las dan a los indígenas y ellos tienen esperanzas pues les dijeron que tendrán algo llamado dinero, con lo cual podrán comprar cosas, invertir en negocios y demás. Con el paso del tiempo se forma un pueblo ahí, llegan cargamentos de muebles, televisores, computadoras, etcétera, los indígenas se convierten en "gente civilizada". Pero Fulano se siente frustrado, él se sentía bien con su antigua comunidad, amaba cazar animales en grupo y contar historias frente a la fogata haciendo un círculo con sus compañeros. Fulano vivía feliz, y ahora no, se muestra reacio a trabajar, a vivir una vida acelerada y estresante, mientras gran parte de su comunidad se muestra embobada con la "tecnología avanzada" tan desconocida que ahora tienen. La familia de fulano se achica hasta encontrarse conformada solo por él y sus padres viejos, ahora tendrá que mantenerlos y trabajar, porque sino vienen y les quitan las cosas de la casa por no pagar las deudas; entonces se terminan quedando en la calle y son "pobres", término que prácticamente no conocían en sus tiempos de indígenas "incivilizados".

 Concluimos así que la pobreza es producto del desarrollo, es una de sus consecuencias. Ahora bien, el desarrollo no necesariamente está ligado a la independencia. Tenemos como ejemplo a Israel, es potencia científica y armamentística, pero todo gracias a las inversiones que hace en esos campos de la investigación con el dinero que llega de Alemania por las "indemnizaciones a las víctimas del Holocausto" cada año. También tenemos el caso de Estados Unidos, tienen desarrollo, muchos científicos, muchos intelectuales, muchos economistas, pero todo gracias al robo de recursos de otros países como ser: su "patio trasero" (América Latina), Medio Oriente (o al menos los países por donde triunfó ya la "primavera árabe"), sus aliados donde tiene bases militares, y quizás próximamente Ucrania (financia a los rebeldes proucranianos neonazis que piden unirse a la Unión Europea).

 Entonces, ¿hay un patrón específico o relación entre pobreza, desarrollo e independencia? No necesariamente, partiendo desde un objetivismo relativista, diríamos que varía según el caso.

 El caso de México concuerda con el patrón, es como el representante principal de Latinoamérica por su desarrollo y demás, pero su gobierno es títere de EE.UU. (no por nada Peña Nieto, privatizador de empresas y actual presidente mexicano, apareció en la revista TIME de Estados Unidos a principios de este año con la leyenda "Saving Mexico"). y tiene a miles de personas sumidas en la pobreza, en contraste con los que acumulan riquezas.

 Ahora analicemos el caso "hipster" de Corea del Norte, no se sabe mucho (o más bien hay desacuerdos) en si es un país con mucha pobreza o no, unos dicen que hay gran nivel de desarrollo y tiene excelentes médicos, otros dicen que allí se vive en un régimen dictatorial que mantiene al puerto obediente y temeroso. Lo cierto es que es una nación relativamente dependiente, por un lado sus países aliados (China, Cuba Rusia) le ayudan económicamente y demás, pero por otro, son un país cerrado donde los trabajadores reciben casas del gobierno gratuitamente, se ayudan unos a otros, ¿por qué habrían de necesitar ayuda extranjera?, hasta consideran a Kim Jong-Un su padre y al mismo pueblo norcoreano una familia; hay también edificios modernos y un alto índice de alfabetización, mentira son las fotos de la NASA donde se muestra a Norcorea como una nación oscura y casi sin luz eléctrica de noche.

 ¿Qué es más importante para un país? ¿El bienestar de su pueblo (salud, educación, seguridad, cultura, alfabetización) o la "felicidad" de su pueblo (locura por las compras, entretenimiento distante de la realidad, individualismo supuestamente liberador e independista, falta de moral y conciencia social)? Vivimos en un mundo donde la gente cree que está bien desperdiciar horas valiosas de su vida con programas basura de la televisión y tener muchas deudas, además de sentarse en una oficina 8 horas al día y aún así no tener suficiente para pagar el alquiler de la casa.

 La historia de Latinoamérica no ha sido una historia muy linda que digamos, no se trató de una "conquista" sino más bien de genocidios, masacres, esclavitud y sometimiento a la "cultura avanzada europea" para posteriormente pasar a ser el "patio trasero" de uno de nuestros vecinos, de un compañero al norte llamado Estados Unidos. Durante el siglo XX nosotros, los hermanos menores de este tipo que ya creció y se graduó, hemos sido maltratados por él, y a pesar de que denunciamos esos abusos a otras familias (los otros continentes) no hemos recibido ayuda o al menos no significativamente, ¿por qué? Tal vez porque ya estamos grandes y debemos aprender a cuidarnos por nosotros mismos...¡Pero nuestro hermano mayor nos lleva unos 50 años apenas! Pues alcanzarlo parece difícil pero no es imposible, es solo que nuestra baja autoestima no nos deja ver nuevos horizontes, creemos que nuestro gran hermano es grandioso y omnipotente, tenemos cierto complejo de inferioridad respecto a él, y es que dependemos mucho de él. Ya es hora de que tomemos rumbos distintos, aunque estrechamente vinculados entre sí porque tenemos casi la misma edad y nos necesitamos, además de que hablamos un mismo idioma; en una familia cada miembro toma su porpio camino tarde o temprano, dejemos que nuestro hermano mayor siga creyéndose mucho...No, mejor dicho, crezcamos, ayudémonos, hagámosle sentir envidia por lo que logramos, para que así nos vea como sus semejantes y se dé cuenta de que sus abusos no impidieron nuestro desarrollo. Es tiempo de dejar de ser dependientes para dejar de ser pobres. Es cierto que nadie es pobre hasta que se adentra en cierto contexto, pero ya no se puede hacer nada al respecto, no podemos cambiar el pasado, tenemos que crecer, desarrollarnos según los estándares internacionales.

 ¿Cómo vamos a hacer eso? No es muy fácil, pero tampoco es nada del otro mundo. Primeramente, necesitamos líderes, como Rafael Correa en Ecuador, José Mujica en Uruguay o lo que fue Hugo Chávez en Venezuela; con guías adecuados seremos debidamente instruidos para alcanzar un futuro mejor.

 Segundo, necesitamos la integración de nuestros pueblos; sí, somos distintas razas y etnias, pero eso no quiere decir que no podamos convivir. ¿Nunca has sentido esa alegría pequeña en tu interior cuando mencionan a un país latinoamericano en algo importante del contexto internacional? A eso me refiero, sentimos felicidad por el bien del prójimo, tenemos una fuerza de coerción que nos provee de cohesión, que nos inspira unidad. Latinoamérica es una región con mucho potencial, tenemos que aprovecharlo, crecer tomados de la mano, la unión hace la fuerza porque nos necesitamos los unos a los otros, no importa cuánto daño nos hayan hecho, hay que mirar hacia adelante, renovarnos, buscar una salida a esta crisis y trauma histórico que vivimos.

 Tercero, necesitamos humildad. ¿Cómo podríamos reparar nuestros defectos si no los reconocemos primero? Es cierto que han abusado de nosotros pero fue un error en parte dejarnos abusar, hay que evitar que eso vuelva a pasar reconociendo que pasó y que también tenemos parte de la culpa. Pero tampoco vivamos toda la vida pensando en quién tiene la culpa, lo importante es reconocerlo para buscar soluciones.

 Cuarto, hace falta que busquemos nuestras virtudes. Hay que escarbar en cada uno de nosotros para hallar lo que valemos y pensar en cómo explotarlo. Nuestro potencial debe ser descubierto por nosotros y solo por nosotros mismos porque si alguien más se entera de que guardamos algo valioso querrá quitárnoslo.

 Finalmente, necesitamos voluntad para cumplir nuestro gran objetivo ya que dibujamos los planos para del desarrollo. ¿De qué sirve tener líderes, unirnos, reconocer nuestros defectos y virtudes si somos unos flojos que prefieren vivir en la miseria y la dependencia? Si nosotros no luchamos por salir adelante nadie más lo hará por nosotros.

 Con todo lo expuesto, considero que somos efectivamente pobres por ser dependientes y no dependientes por ser pobres, ya es hora de que Latinoamérica progrese, pero empecemos por Bolivia ya que es nuestro país. Demostrémosle al mundo que ni 2 o 3 operaciones cóndor podrán derrotarnos ni bajar nuestra moral. Hay que hacernos respetar, no nos van a respetar por trabajar para ellos limpiando sus potos, nos van a respetar si logramos algo grande, algo muy grande, no alcemos la cabeza para ver a los demás, hagamos que en vez de eso sean ellos los que tengan que mirarnos la cara hacia arriba.

 Como decía Jaime Garzón, un mártir de la verdad que falleció hace casi 15 años, "si ustedes los jóvenes no asumen la dirección de su propio país, nadie va a venir a salvárselo".

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 Nota: todo lo expuesto aquí es una transcripción 96% exacta (hice una que otra corrección ortográfica y gramatical) de algo que escribí de manera improvisada en las últimas 10 páginas de mi cuaderno de la materia de historia hace casi un año; era una tarea que consistía en resumir lo aprendido durante el semestre. Por tanto, debido al lapso de tiempo entre aquellos días y hoy, hay algunas ideas aquí con las cuales difiero.