viernes, 5 de diciembre de 2014

¿Qué es un cinéfilo?


 La industria del cine se está garchando a todos, y más aún en estas épocas, donde el entretenimiento está más disponible que nunca para gran parte de la población mundial. Se están democratizando muchas cosas que antes solo estaban disponibles para las élites. Sin embargo, esto ha derivado, lamentablemente, en la gestación de cientos de miles de sabandijas seudointelectuales, subproducto de la cultura popular. Entre estas lacras tenemos a los otakus, los emos, los gamers, los hipsters, los metaleros, los ateos, los anarquistas, los comunistas y, ¿por qué no?, los cinéfilos.

 Cinefilia proviene de kiné (movimiento) y philia (amor), que significa afición sexual por el movimiento según nuestros amigos posmodernillos que sienten un gran apego a la zoofilia, necrofilia y demás actividades cotidianas. No obstante, la versión más generalizada es que un cinéfilo es alguien que tiene por hobby mirar películas.

 ¿Solo eso? No. Ser cinéfilo va más allá de solo consumir cine. En realidad los cinéfilos son hipsters disfrazados de cultos, pero ellos no te dirán eso, porque quieren que te unás a su secta satánica pasteurizada, doblada y subtitulada en español master 2x1 [FULL HD] [IDENTI] [+CRACK] [160Mb], llena de vicios y gusto malsano por los rollos de papel higiénico, conocidos con el eufemismo de "cintas de celuloide".

 Historia de la p̶e̶d̶o̶f̶i̶l̶i̶a̶ cinefilia



A la izquierda Auguste Mario, y a la derecha Louis Mario.

 Cuenta la leyenda que los hermanos Mario inventaron el cine pensando no con fines de lucro, sino en algo más simple y humilde: hacer videoblogs.


Este fue el primer videoblog de la historia. Se llamó "HolaSoyAuguste - cómo alimentar a tu bebé".

 Nada más que eso querían, y su finalidad original se mantuvo a inicios del siglo XX. Directores como Georges Méliès tenían bien claro esto:


















 Sin embargo, no fue hasta que nació Hollyw✡✡d que el cine se hizo masivo y empezó a llegar a miles y miles de hogares, hasta desembocar en lo que es hoy en día: el opio del pueblo. ¿Qué sería de todos nosotros sin un poco de cine en nuestras vidas? Nada, no valemos nada como humanos si no hemos visto por lo menos un filme en nuestras vidas, ni siquiera dentro del vientre de mamá o del escroto de papá.

 Podemos prescindir del anime, del metal, de los videojuegos e incluso de tener novia. Pero no podemos sentirnos tranquilos si no hemos consumido algo de la industria del cine. Así es, cagaste, despedite de tu cuenta lince; fue difícil denunciarte.

Cómo identificar a un p̶e̶d̶ó̶f̶i̶l̶o̶  cinéfilo


 Los cinéfilos tienen una forma característica de vestir, con colores medianamente opacos pero siempre denotando alegría, porque les gusta representar su orgullo g̶a̶y̶  de gente culta:


 Bueno, eso en cuanto al estilo masculino. Las mujeres son un poco más formales:


 Y en lo referente a las características internas y no externas, tenemos que:

- Por lo general son extrovertintrovertidos. Sí, hay diversas variantes, pueden ser tanto sociables como antisociales, aunque estos últimos son más nerds, pues los primeros conforman la mayoría.

- Son fieles seguidores de directores como Cristofer Nolan, Stalin Kubrick, Alfredo M̶e̶r̶c̶u̶r̶i̶o̶  Hitchcoca, Quentin Tarantarán, Güúdy Allen, Martin L̶u̶t̶h̶e̶r̶ ̶K̶i̶n̶g̶  Scorcece y Ben 1̶0̶  Affleg. Rara vez alguno es fanático de Estíven Espílberg, ya que este es el más famoso, y un cinéfilo no puede permitirse conocer a los más famosos, solo a los más bizarros y p̶e̶r̶t̶u̶r̶b̶a̶d̶o̶r̶e̶s̶ ̶s̶e̶g̶ú̶n̶ ̶D̶r̶o̶s̶s̶  destacados por la prensa de culto.

- Sienten repudio o indiferencia por los actores más conocidos como Juanito Depp, Brad Pito y Anyelina Yoli. Su fetiche son los que nunca ganan nada, como Leonardo Del Carpio.

- Sus películas favoritas suelen ser BeyBlade Runner, Batman el señor de la noche Ft. Don Omar, Dr. Strangelob, C̶o̶s̶m̶o̶s̶ 2001: Una odisea en el espacio-tiempo, Perros de reserva, B de Bengansa, Ficción de Pulpa, Bastardos ingloriosos, El club de los pleitos, El Diospadre, Matar Bill, y El Prestigio. Eso sin contar a todas las películas donde sale Del Carpio, y cualquier cinta que haya ganado los premios Oscar.

- Si ven películas de su propio país es solo por curiosidad, mayormente consumen cine extranjero de Estados Unidos o Europa, aunque a veces tiene en su lista a una que otra obra de Miyazaqui. Ojo, nos estamos refiriendo al contexto latinoamericano, si de casualidad la única razón por la que estás leyendo todo esto es que hablás castellano, fuera de mi césped.

- Por lo general la música que escuchan es una mezcla entre lo indie, lo alternativo y lo antigüito. Tenemos como ejemplo a Los Bíruls, Elvis Presli, The Black Ks, Los Rolling Estóns, The Cur, Antartic Monkeys, Red Hot Chilindrina Peppers, Plan Simple, Coldplaystation, Si dicen que les gusta la música instrumental o clásica es solo para quedar bien. Pero sobretodo les encanta, les fascina y les epsita el jazz y el blues, porque suenan chévere y son producto de los buenos tiempos de Papi EE.UU.

- Son masoquistas. ¿Por qué? Bueno, suelen mirar películas no aptas para su edad para parecer cools, si tienen violencia y sexo mejor, con tal que la recomiende algún medio de comunicación de culto, todo marcha bien. Pero no se conforman con solo verlas, les gustan, les encantan, y esto deriva en una especie de masoquismo en el inconsciente.

- Se meten a la carrera de Comunicación Social solo porque está relacionado con lo audiovisual, ya que tienen el sueño frustrado e inalcanzable de ser grandes directores de cine y tener una enorme nariz judía que puedan presumir a los goyim consumidores.

- Se meten a grupos de Facebook (cualquier cosa en la que aparezca la palabra "cinefilo") donde les recomienden películas. Por lo general guardan estas recomendaciones en su lista de "ver más tarde" y terminan viendo menos del 30% antes de morir.

Pasos para convertirte en un buen cinéfilo


1. Entender la verdadera definición de cinefilia. ¿Cómo ser, pues, un buen cinéfilo si no hemos estudiado teoría del cine? Sus conceptos, su taxonomía, sus algoritmos...El cine es una ciencia que se encarga de estudiar lo más minuciosamente posible cada producto en forma de rollo de papel higiénico, al cual se da el nombre de filme.


Para algo tiene que servir.

2. Entrar en las películas. No basta con solo verlas, hay que vivirlas, experimentarlas. La próxima vez que vayás al colegio o a la universidad, asegurate de disfrazarte de tu personaje favorito (sea Shuek, Chubaca, Caperucita Comunista, Edward Culo, etc.), serás el centro de atención y todos s̶e̶ ̶r̶e̶i̶r̶á̶n̶ ̶d̶e̶ ̶v̶o̶s̶  te admirarán y te preguntarán sobre tu fascinante afición a l̶a̶ ̶m̶i̶e̶r̶d̶a̶  las películas.


Chubaca (Estar Guarros, de Jorge Lucas) alcanzó tanta fama que fue contratado para un comercial japonés de droga en forma de croquetas.

3. Además de entrar en las películas que te gustan, comenzá a ver clásicos. No sos cinéfilo si no podés presumir de s̶u̶f̶r̶i̶r̶ ̶r̶e̶t̶r̶a̶s̶o̶ ̶m̶e̶n̶t̶a̶l̶  haber visto clásicos, como ser Dragon Ball Evolución o Santa Claus conquista a los marcianos.


Los que critican esta obra de culto son unos negros nVidiosos.

4. Comenzá a criticar películas. Después de ver una película, lo que tenés que hacer es criticarla (se vale hasta con loquendo). Sobre esto profundizaremos más adelante.


5. Si te sentís como un cinéfilo serio, tratá de recordar las películas. Tener memoria de elefante es requisito fundamental para ser un erudito del cine. Si tenés mala memoria, podés mejorarla, hay esperanzas. Intentá practicar con exámenes escolares, memorizando pelotudeces sin importancia, así lograrás mucho.


La abuela Ester es un ejemplo de vida, se memorizó las tablas de multiplicar y plasmó ese logro en una canción de rap.

6. Andá mucho al cine. Un buen cinéfilo va al cine como religioso a su iglesia. Nada más gratificante que honrar a Lord Cine cada fin de semana (o mejor aún, cada día) para así estar en paz con Él, y servirle solo a Él. 























La eucaristía es esencial para el rito de iniciación de un cinéfilo.

7. Extendé tu amor por el cine. Hacé que tu familia, amigos, enemigos y mascotas vean películas con vos, o por lo menos recomendales películas (pero que no descarguen, la descarga es ilegal, siempre es bueno comprar lo original para nutrir con plata a los buenos y santos productores millonarios de cine). Así que, ¿qué esperás? Tenés que dar a conocer tu  ̶e̶n̶f̶e̶r̶m̶e̶d̶a̶d̶ ̶p̶s̶i̶c̶o̶l̶ó̶g̶i̶c̶a̶  gusto por el cine a todo el mundo, la subnormalidad no se difunde sola.


Hoy en día están de moda las g̶o̶o̶g̶l̶e̶ ̶g̶l̶a̶s̶s̶e̶s̶  gafas 3D, son mejor que la zanahoria, nos ayudan a ver ángulos de una película que nunca antes nos habíamos imaginado.

Cómo s̶i̶m̶u̶l̶a̶r̶  hacer una buena crítica de cine


 ¿Querés a̶p̶a̶r̶e̶n̶t̶a̶r̶ ̶i̶n̶t̶e̶l̶e̶c̶t̶u̶a̶l̶i̶d̶a̶d̶  analizar a una película mediante texto y no sabés cómo? No te preocupés, aquí hay una guía sobre cómo redactar una buena crítica de modo que todos tus amigos queden convencidos de que sos el más capo r̶o̶n̶g̶a̶s̶  y sabés mucho.

 Vamos a usar como ejemplo a Me miento de Cristofer Nolan. Primer que nada, tenés que tener tu chanchullo (de preferencia que sea Wikipedia). Podrías aprenderte los datos técnicos, pero eso solo lo hacen los idiotas; un buen experto en la materia escribe lo que sea con tal que se haga ver a sí mismo como conocedor del filme, del director, del equipo de producción, etc.

 Me miento (también conocida como Amnecia), se estreñó el gran año de 2000, y se basa en el libro homónimo, escrito por Yónatan Nolan. De la mano de Cristofer Nolan y contando con Yénifer Todd y Susana Todd en la producción, esta obra del suspense tiene 113 minutos de duración y se hizo en E̶l̶ ̶I̶m̶p̶e̶r̶i̶o̶ ̶Y̶a̶n̶q̶u̶i̶  los Estados Unidos de Norteamérica.

 Ahora, hace falta contar el argumento de un modo v̶a̶g̶o̶ ̶y̶ ̶g̶e̶n̶e̶r̶a̶l̶  fascinante. Deberás tomar en cuenta solo a los personajes principales y no a todos, sino, van a ver que sabés demasiado y se van a aburrir de leer tu crítica. También hay que contar los hechos principales. Eso sí, hay que evitar los spoilers, porque esto puede ser un imán de niños rata.

 Leonard  ̶D̶i̶C̶a̶p̶r̶i̶o̶  es un hombre que sufrió un trauma cerebral que le causó amnesia. Como consecuencia, no puede almacenar nuevos recuerdos, pero sí recuerda cosas cotidianas por su memoria  ̶R̶A̶M̶  sensorial. Para ayudarse a sí mismo a recordar las cosas, crea un sistema mediante el cual toma fotos de varias cosas que hace y así intentará averiguar quién e̶n̶g̶a̶ñ̶ó̶ ̶a̶ ̶R̶o̶g̶e̶r̶ ̶R̶a̶b̶b̶i̶t̶  mató a su esposa.

 Superado esto, llegamos a la parte más importante de todas: valorar la película. Para ello, necesitamos hacer una lluvia de ideas, donde se nos tiene que ocurrir la mayor cantidad de términos complejos posible (mientras menos los entendamos, mejor, para esto es recomendable leer a Charles Sanders Peirce, él es experto en inventarse palabras cultas). Pluscuamperfecto, paupérrimo, superfluo, paralelepípedo, plausible, idiosincrasia, pusilánime, ciclopentanoperhidrofenantreno, todo se vale. Ah, eso sí, no hay que usar groserías, recordemos que solo la gente vulgar, inculta, que vive en la calle y que no ve películas, es capaz de pronunciar semejante lenguaje indecente de la plebe.

 Esta obra magna cuenta con la pluscuamperfecta actuación de Gay Pearce, quien además de ser paupérrimo y paralelepípedo, tiene en su brillante historial premios plausibles de gran idiosincrasia cinematográfica. Además, podemos ver que el concomitante director y su conductual personalidad de gran envergadura, logró equipar a su creatividad de un superfluo talento digno de ser renumerado y afligido. Por otro lado, debemos resaltar el ciclopentanoperhidrofenantreno utilizado en la calidad pusilánime de la banda sonora, que utiliza temas desconcertantes y ostentosos de una orquesta frecuentada en su enorme mayoría por gente sosegada. Finalmente, debemos resaltar la fotografía y su loable iluminación. La combinación de colores es simplemente abstencionista y de tendencia renacentista-posmodernista. Cabe destacar también que su inalienable estructuralidad le dota de gran afasia e idioelecto.

 Y para finalizar con la crítica, hay que mencionar los premios que recibió el filme, las medallas de oro que ganó, los récords que rompió, los premios Nobel con los que fue galardonada, y también darle una puntuación, poniendo una excusa cualquiera para no darle la máxima. ¡Ah! Y en la oración final del párrafo hay que recomendarla.

 Esta cinta ganó los Afi Awards a mejor guion del año, el Casting Society of America a mejor casting, el Golden Trailer Awards a mejor drama y originalidad, y muchos otros premios más. En fin, creo que por eso y más, merece una puntuación de 9.99/10. Fue una buena historia, le faltaron aliens, pero buena historia. Y bueno, creo que Me Miento de Cristofer Nolan es una buena opción para disfrutar estas vacaciones, ¿qué esperás para verla?

 ¿Ya viste que es así de fácil? No se necesita ser un experto para s̶e̶r̶ ̶u̶n̶ ̶g̶r̶a̶n̶ ̶a̶r̶t̶i̶s̶t̶a̶  hacer un análisis exquisito y fluido, solo ganas de engañar a la gente y artimañas muy buenas de búsqueda en Internet (en libros no, porque los libros son solo para nerds).

¿Qué hago si mi amigo es cinéfilo?


 La cinefilia, según mi Diccionario Médico de Bolsillo, es una enfermedad mental que no tiene cura, pero tiene tratamiento. Eso sí, primero hay que identificar los síntomas, estos son:

- El querer autodenominarse cinéfilo, por más ridículo que suene.
- Vómito y diarrea pasadas 4 semanas de no ver una película.
- Falta de carisma.
- Sentir deseos de meterse a cursos de francés para aparentar cultura.
- Tratar de hablar francés y siempre fallar en el intento.
- Denominar como "séptimo arte" a la cinematografía en las críticas que escribe.
- Utilizar con frecuencia los términos "obra de culto", "obra maestra", "obra magna", "thriller", "suspense", "must watch", "underground" y "blockbuster".

 Una vez identificados los síntomas, debemos proceder al combate de la enfermedad. Ir a un médico no es recomendable, ellos no saben que la cinefilia es una enfermedad, porque tienen el cerebro lavado por los jilluminati, quienes no quieren que sepamos toda la cultura basura que producen para nosotros las sectas demoníacas masónicas de Lucifer. Mejor sería considerar los siguientes pasos para tratar el problema de tu amigo:

1. Darle un libro. Los libros son hamor, son bida.
2. Flagelarlo hasta traerlo a la realidad y se dé cuenta de que el dolor duele (como ya habíamos mencionado, los cinéfilos son masoquistas).
3. Acusarlo con su mamá y decir que lo castigue prohibiéndole ir al cine, prender el DVD, entrar a Películas Yonkis o Netflix y abrir VLC Media Player por al menos un año. Sin embargo, hay que tomar en cuenta el vómito y la diarrea, así que hay que darle algo similar al cine para que se relaje, como las series de TV (aunque esto puede desembocar en seriefilia, otra enfermedad mental, pero más leve).

 Si después de esto tu amigo ya no siente tanta obsesión por ver películas, felicidades, le hiciste un favor enorme a la humanidad.

 Eso ha sido todo, camarada. Espero que te haya gustado mi artículo, siempre me esfuerzo en desenmascarar a las minorías patéticas que quieren, con su dizque cultura, acabar con nuestra sociedad retrasada y consumista. Estamos bien como estamos, basta de tantas tribus urbanas discretas, ¡decile no a la cinefilia!

Bibliografía


◘ "La escasez de cintas de celuloide en Venezuela", Leopoldo López, 2014.
◘ "Manual para follar con filmes", anónimo, 2015.
◘ "Las más de 1000 películas que he consumido", Álvaro García Linera, 2007.
◘ "Los Oscar son mi pastor, nada me faltará", Leonardo Del Carpio, 2013.
◘ "Che PAPÁ decime cuántos Oscar tenés, de seguro sos un goyim envidioso", Estíven Espílberg, 2006.