domingo, 7 de septiembre de 2014

Teoría sobre el espacio-tiempo en la conciencia humana

 ¿Es explicable científicamente el hecho de que cuando estamos disfrutando el tiempo este nos parezca corto mientras que cuando la pasamos mal nos parezca largo? Bueno, yo creo que sí. No he hecho experimentaciones, no tengo instrumentos que me permitan poner a prueba esta hipótesis (sí, me equivoqué en el título, no es teoría sino hipótesis, y me da flojera cambiarlo), pero estoy casi seguro de que así es. De hecho, en ese sentido, estoy seguro de todo, hoy en día la ciencia descubre cosas que antes no entendía bien, y en el mañana también lo hará con las cosas que hoy son inentendibles. Esto lo digo basándome en una entrada que escribí hace tiempo.


 Primeramente quiero determinar una cosa: la conciencia humana. A lo largo de estos párrafos me referiré a la conciencia como la actividad mental a la que solo puede tener acceso el propio sujeto. Llámesele alma, espíritu o lo que sea, pero yo le diré conciencia.

 Lo que hoy conocemos como metafísico o espiritual, debe estar hecho de algún tipo de materia aún no descubierta por la ciencia, por la capacidad humana de descubrir las leyes de la naturaleza. Parte de esta materia compone nuestra conciencia, la cual está adaptada al tamaño de nuestros cuerpos para percibir el espacio y el tiempo de la manera en que lo hacemos normalmente. Por eso es que se dice que "para Dios, mil años son como un día", porque él tiene —suponiendo que nos referimos al dios de los cristianos, y que este existe tal y como lo ven o predican— una conciencia de tamaño colosal. Sabemos pues que el tiempo es relativo, pero que no depende solo de la posición del observador, sino también de su tamaño, o sea de la grandeza o pequeñez de su conciencia adaptada a algún cuerpo "físico". Dicho esto, podemos imaginarnos que una pulga nos ve con movimientos lentos, mientras que una ballena nos ve con movimientos rápidos, o al menos más rápidos de lo que nosotros nos percibimos.

 Ahora bien, tomando en cuenta esto, hace falta determinar alguna parte del cuerpo donde la conciencia se concentra más que en otras partes, tal vez sea alguna región pequeña del cerebro. Tomando en cuenta el principio de relatividad del tiempo según el tamaño de la conciencia, podemos deducir que si creemos que el tiempo vuela porque nos sentimos felices, alegres o disfrutando algún momento en especial, es porque nuestra actividad cerebral está candente; la conciencia se esparce por todo el cerebro, estimulando así más neuronas y aumentando su tamaño. Mientras tanto, si notamos que todo pasa lento, si nos sentimos frustrados o tristes por algo, si sentimos fatiga o enojo, es porque nuestra actividad cerebral está queriéndose apagar; esto es, nuestra conciencia reduce su tamaño normal y percibimos el paso del tiempo como una tortura, como algo que dura horas y horas y nunca acaba. Así, el hecho de que hoy en día sintamos que el tiempo pasa mucho más rápido que antes, que los meses vuelan y no hay tiempo para nada, se debe a que hoy en día nuestros cerebros trabajan más que los de la gente de generaciones pasadas; hay un mayor acceso "democrático" al entretenimiento, y a nadie le gusta perder tiempo, uno siempre quiere estar ocupado en algo, ya sea un videojuego o la música por ejemplo, y ahí se pone en uso mucha energía a través de las neuronas, la conciencia mantiene su tamaño aumentado durante largos periodos de tiempo. Si te das cuenta, hace siglos la gente tenía pasatiempos más simples donde no necesitaba estar en tanta alerta cerebral como nosotros.

 Propuesto el principio del anterior párrafo, podemos llegar a la conclusión de que la muerte no significa que "todo se acaba" o que "es el final de la vida", sino que el tiempo pasa mucho más lento para nuestra conciencia, o al menos en la transición de "vivo" a "muerto". Seguro que habrás oído decir por ahí que "antes de morir, tu vida pasa por delante" y te ha sido difícil imaginar que todo pase tan rápido, ¿realmente pasa rápido? Aquí es donde hay que hacer hincapié, sin embargo preferiría referirme a la muerte cerebral y no a la no-cerebral. ¿Qué pasa si, por ejemplo, alguien te dispara en la cabeza (y es un disparo de muerte, algo no solamente te hiere sino que también te mata)? Desde el momento en que la bala penetra la región donde se concentra tu conciencia, seguro que esta se va apagando, y que van pasando milésimas de segundo que sentís como minutos, horas, días, o quizás años.

 De ahí en adelante no estoy seguro de lo que pasa, para eso creo que hay diversas posibilidades:

* Recordás toda tu vida hasta el momento en que te matan, y cuando llegás al recuerdo donde te matan la volvés a recordar desde el comienzo, y el ciclo se repite infinitamente.

* Es falso el dicho de que "pasa la vida por delante" y en vez de eso tu conciencia mezcla recuerdos, sumiéndote en un mundo de fantasías hechas realidad porque te sumergís ahí durante lo que parece siglos o milenios. Es decir, todo lo que experimentaste en tu vida se mezcla, como si estuvieras soñando cosas sin sentido.

* Tu conciencia se reduce en esta dimensión pero se agranda en otra, y así pasás a otra realidad a vivir otra vida, con otro cuerpo y otra sociedad.

 Es difícil decir qué pasa con la conciencia después de la muerte, puesto que el cuerpo, su contenedor, naturalmente se pudre con el tiempo y por tanto el cerebro también; pero una vez que nos demos cuenta de que lo que percibimos como "realidad física" en vida no es la única realidad, entenderemos que hay infinitas posibilidades para lo que nos ocurra luego de fallecer, creo que aquí es donde la ciencia debe empezar a investigar seriamente en los próximos años.

 Cuando se me ocurrió todo esto hace unos días (mientras leía Agujeros negros y pequeños universos, de Stephen Hawking) pensé que había descubierto algo grande, me fascinó toda esta idea de la relatividad perceptiva en la conciencia, pero ahora que estoy escribiendo sobre ello me doy cuenta de que necesito desarrollarla más, pensé que iba a explayarme de manera más exhaustiva. De todos modos me fascina descubrir cosas, y esto lo he ido pensando desde hace meses.

 Para finalizar, me gustaría hablar sobre algo que me pareció interesante respecto a la teoría del Big Bang. Luego de ver un video sobre el tema, me puse a pensar sobre si realmente ocurrió esa "gran explosión". El video afirma que en realidad no fue una explosión la que originó el universo, puesto que lo que conocemos como "universo observable" es solo lo que podemos observar, y lo que hay más allá es algo que estaba acumulado, es decir, como una capa que envolvía a la concentración de energía antes del Big Bang, y afuera de esa capa había otra capa y afuera de esa otra y así sucesivamente, el espacio era infinito. La cosa es que por ello el Big Bang se debería llamar "Everywhere Stretch", es decir, un alargamiento por todos lados.

 Y precisamente algo que me da risa es que la mayoría de los científicos acepta como dogmas la teoría del Big bang y la teoría de la relatividad (entre otras), no le gusta pensar en alternativas, es como que una familia decida comprar una casa y modificarla en vez de construir una nueva. No digo que esto sea malo, sino que es interesante y gracioso.

 Bueno, siguiendo con esto, el punto al que quiero llegar sobre el Big Bang es: ¿y si en realidad la concentración de energía que hubo al principio de la historia era una especie de partícula que se fue expandiendo por sí misma? ¿Y si en realidad hoy en día no solo el universo se expande sino también nosotros y los objetos, solo que no sentimos nada porque las galaxias son más grandes y es más fácil notar su rapidez porque son lejanas? ¿Pero esto no supondría que percibimos lo más grande y lejano como más rápido por su tamaño y que por tanto quedaría en contradicción con lo propuesto en párrafos más arriba sobre la relatividad del tiempo respecto a la conciencia? ¿Nuestros átomos tendrán sus propios Big Bangs en otros millones de años más, creando así sus propios universos?

 Es realmente fascinante todo este asunto del espacio-tiempo, y justamente hace un par de semanas leía La teoría del todo, de Stephen Hawking, y encontré una parte que me llamó la atención. Esta decía, básicamente, que si los electrones que rodean a todos los átomos existentes decidieran cambiar su curso y moverse en reversa, el tiempo se revertiría y sucedería todo "de adelante para atrás", el ayer sería el hoy y el hoy el mañana. Además, decía que esto tal vez sería posible una vez que la expansión del universo llegue a su límite y la gravedad atraiga todo a un solo punto (como un Big Crunch), de modo que se revertirían los sucesos y percibiríamos todo al revés, naciendo en el momento de nuestra muerte y muriendo en el de nuestro nacimiento, o cosas así.

 En fin, solo eso quería tratar en esta entrada. Si algún día decidís tomar en cuenta lo leído aquí para un experimento, por favor dame algo de créditos. (?)