viernes, 17 de enero de 2014

Si los dioses de otras religiones no existen, ¿Por qué el dios católico debería existir?

Como había dicho en una entrada anterior, el problema fundamental a la hora de negar la existencia de Dios es la tergiversación del término "dios". El cristianismo ha tenido tanta repercusión en nuestra cultura occidental, que incluso los no religiosos buscan una definición propia de "Dios", cuando en realidad esa palabra no es más que un término que define a Yahvé, el dios de los católicos. Sin embargo, muchas personas (en especial los ateítos) tropiezan a la hora de negar su existencia, y es que ni siquiera se ponen a pensar en la inducción psicológica que les hizo nuestra cultura "cristianizada".

Pongamos al Islam en lugar del catolicismo. Ya no hablaríamos de Dios, sino de Alá, negar a Alá sería mal visto por muchas personas en Latinoamérica, así como lo es negar a Dios en la realidad. El catolicismo no tiene nada de especial en ese sentido, el hecho de que nos haya tocado nacer y crecer en este continente cristianizado es pura y llana coincidencia geográfica e histórica, cualquier otra religión con (básicamente) la misma estrategia de difusión del catolicismo podría haberse apoderado de nuestras creencias, pero en nuestra línea temporal le tocó al catolicismo.

Ahora bien, en otro sentido, lo que sí hace especial a la religión católica es que ha sabido adaptarse astutamente al cambio, al paso del tiempo, a esta corriente de agua llamada historia que fluye a través de los siglos. La definición de "Dios" se ha ido sigilosamente adaptando, y la gente no se da cuenta de ello. Antes se lo veía como un ser que castigaba, así como otras religiones vislumbraban a sus dioses; luego se cambió su concepto por el de alguien bondadoso, y más o menos desde el Renacimiento, varios intelectuales como Spinoza o Sagan hablaban de Dios como "el conjunto de todas las fuerzas de la naturaleza, sin sentimientos ni pensamientos, que fluyen a través del espacio y tiempo, constituyendo todo lo que existe". No obstante, por mucho esfuerzo que se haga para renovar la definición de lo que es Dios, no podemos negar que le pertenece al cristianismo, así como Buda le pertenece al budismo, Brahma al hinduísmo, o Alá al Islam.

Pero, ¿qué hay de los evangélicos, los mormones y demás? Son meras sectas derivadas del cristianismo, su visión de Dios es prácticamente distinta, pero para no complicar las cosas le siguen llamando "Dios". Téngase entendido que por "cristianismo" hablo un tanto más generalizadamente, pues el catolicismo ya tiene que ver más con la iglesia católica y la religión de los fieles de la misma en el mundo occidental. Los judíos tienen a su propio dios y lo llaman Jehová (en español), Yahweh/Adonaí/etc. (en hebreo). ¿Será el mismo que el cristiano y el musulmán? Básicamente sí, pero eso en el pasado; hoy en día, con tantos intentos de explicación de dar una definición de los respectivos términos para referirse a su dios (Alá/Dios/Jehová), se podría decir que son dioses distintos, pues algunos les atribuyen unas cosas y otros otras.

Si tomamos como punto de partida que la religión es un invento del hombre, y que a pesar de ello la religión católica ha tenido tanta influencia psicológica incluso en los llamados "ateos", pero a pesar de ello sigue siendo mera influencia en la psicología colectiva y no así una "religión verdadera" o "verdad absoluta" como pretenden afirmar algunos, entonces ningún dios de ninguna religión existe.

Como seres humanos, a estamos lo suficientemente desarrollados para pensar en seres superiores desde un punto de vista divinos, no razonemos como niños, podemos usar la ciencia para descubrir cosas que desconocemos. Aunque hay gente que tropieza con la psicología inducida por el cristianismo a la hora de explicar ciencia. Por ejemplo el Dr. Michio Kaku, quien afirma que encontró una prueba definitiva de la existencia de Dios; me parece incorrecto llamarlo "Dios", pues mucha gente queda confundida y mal informada, considero que debería referirse a su hallazgo como "ser superior" o algo por el estilo, ya que es un término más neutro y de valor universal, entendible para cualquier persona independientemente de la religión que sea y no solamente dando preferencia a los católicos al encontrar "una esperanza" falsa, todo por un error de denominación por parte de Kaku. Pero no lo culpo, a lo mejor él forma parte de los muchos que han sido víctimas de esta psicología colectiva basada en el cristianismo.

Hay un error que muchos ateos cometen a la hora de negar la existencia de Dios, y es que para ello se basan en su conocimiento científico, que no es nada más ni nada menos que "lo que hay disponible ahora"; piensan que porque se han descubierto muchas cosas en cuanto a ciencia, y porque ellos nacieron en esta generación, lo que afirma la ciencia hoy es definitivo y nunca cambiará. Deberían basarse en el "efecto de propaganda" que ha hecho el cristianismo a lo largo de los siglos, tal como propuse en los párrafos anteriores. Ahora bien, respecto a la ciencia, estoy de acuerdo con el hecho de que no debería mezclarse mucho la ciencia con la religión (con esto no quiero decir que, por ejemplo, un budista no pueda estudiar ciencia, obviamente puede, negar su derecho de hacerlo sería imperdonable), pues muchos prejuicios pueden llevarnos a pensar de un modo egocentrista religiosamente. Por decir, si un día Fulano descubre la existencia de un ser superior, y es de religión musulmana, probablemente pensará que descubrió la existencia de Alá, lo publicará así con ese término, y muchos de sus amigos musulmanes difundirán la noticia, tergiversando una información por una mera apreciación subjetiva colectiva. Hay que saber controlar los impulsos subjetivos y tratar de hacer las cosas con objetividad.

Científicamente hablando, existe la posibilidad de probar la existencia de un ser superior, existe también la posibilidad de probar la existencia de una vida después de la muerte, hay muchas probabilidades (de descubrir nuevas cosas) que no debemos ignorar, pues la ciencia es progresiva (y últimamente la física cuántica abre nuevas posibilidades, nos permite ver más allá del horizonte), lo que la ciencia propone hoy no son verdades absolutas sino una conclusión de investigaciones hechas a lo largo de los siglos. No porque hoy pensemos que al morir se acaba todo significa que las generaciones futuras también pensarán así, a lo mejor descubren una especie de plano dimensional accesible mediante tecnología avanzada. El error fundamental radica cuando atribuimos alguno de estos descubrimientos a una religión u otra creencia personal, al hacerlo nos estamos dejando influenciar por nuestros pensamientos subjetivos, sin tomar en cuenta la incertidumbre de la ciencia y lo personal de la religión.

Si algún día se descubre mediante un experimento científico que "hay vida después de la muerte", espero que no lo atribuyan a "el cielo" ni "el infierno" que predican la religión católica o al "nirvana" del budismo, sino más bien que se difunda la información del hallazgo de un modo objetivo, y si se lo relaciona con religiones, que se aclare que, si bien hay bastantes parecidos en la esencia del descubrimiento con la definición de tal que dan las religiones, son cosas básicamente distintas. ¿Por qué digo esto? Pues, nunca viene mal una comparación para culturizar a la persona que está siendo informada, comparar un descubrimiento científico con una creencia religiosa antigua o reciente es un dato informativo y sano, siempre y cuando no se pretenda tergiversar las cosas o mezclar conceptos de modo subjetivo.

Todo lo anterior lo digo suponiendo que "ningún dios de ninguna religión existe", es decir, tomando como punto de partida el "si X, por tanto, ¿por qué X1?". En estos últimos meses me he dado cuenta que este tipo de cosas no se pueden afirmar así como así, solo se pueden proponer teorías y suposiciones, pues siempre es bueno tener la mente abierta a todo tipo de posibilidades. Además de que hay diversas interpretaciones de uno y otro concepto, por ejemplo los hindúes tuvieron una creatividad magnífica a la hora de atribuir cualidades a su dios Vishnú, se dice que todo lo que existe en el universo no es más que parte de un sueño suyo. Me explicaré mejor en una entrada posterior respecto a mi pensamiento personal.