jueves, 21 de noviembre de 2013

El dilema de Dios en Occidente

Quiero aclarar que mi objetivo al escribir todo esto no es negar a las religiones o promover la intolerancia, sino tratar de dar una explicación de por qué los habitantes de lo que conocemos como "mundo occidental" estamos acostumbrados a ser intimidados psicológicamente por ciertos puntos de una doctrina que se instauró en nuestros países hace décadas y siglos. Esa doctrina forma parte de la religión católica, que analizando la situación de las sociedad conforme fueron pasando las épocas, fue la que mejor supo adaptarse a la evolución de la misma, pero no por eso deja de ser una religión, un conjunto de creencias personales basadas en una doctrina específica. Esta explicación la doy porque llegué a una conclusión respecto al tema, y no es que me aferre a esta conclusión, soy alguien que considera una multiplicidad de posibilidades respecto a lo que ocurre en el mundo, pero todo lo siguiente fue lo que consideré lo más razonable luego de pensarlo por un tiempo:


En el mundo occidental estamos acostumbrados a tener una concepción católica de Dios, cuando alguien te pregunta "¿Creés en Dios?" pareciera que para responder estás obligado a tomar en cuenta la supremacía de la creencia mayoritaria en un ser superior benevolente, que lo creó todo lo que existe en 7 días, que todo lo puede, que todo lo ve y que envió a su único hijo a morir por nuestros pecados. Es algo que psicológicamente se nos introdujo y es difícil sacarlo, pero no imposible.

Partamos de la premisa de que toda religión es un invento del hombre que sirve para consolar su infelicidad y vacío existencial, algo subjetivo con ciertas doctrinas que hay que seguir y que viene acompañando a la humanidad desde hace milenios como una mera tradición. Las religiones ayudaron al desarrollo de nuestra civilización mediante la creación de normas morales en la mentalidad colectiva, inspiración divina para construir edificios arquitectónicos de gran majestuosidad en honor a esas creencias, gran avance en las artes y estilos de pintura, y anhelos por descubrir el secreto del ser divino a quien se rinde culto mediante la ciencia y la investigación (tal es el caso de Johannes Kepler, quien inspirado por Dios, quiso descubrir las maravillas de la geometría y el secreto de la perfección de todo lo que creó). En contraste, también nos enfrentaron en contiendas militares empujadas por la intolerancia entre miembros de una religión y de otra, como las cruzadas.

Las religiones han aportado cosas buenas y malas, muchos de sus seguidores son gente inocente que tiene buenas intenciones al querer rellenar su vida con fantasías espirituales e incentivar a los demás a que también lo hagan (así como las misiones jesuitas de la época colonial o las misiones salesianas en África en la actualidad); y otros son bastante extremistas y quieren imponer sus creencias sin importar lo que pase (como Al Qaeda).

Pero conforme los años van pasando, se van haciendo obsoletas, vivimos en un mundo donde la ciencia ha avanzado tanto que no tenemos tiempo que perder especulando o imaginando cosas en vez de proponer hipótesis y experimentar. Aunque la gente se da cuenta de eso por sí sola, ya que la actitud autodidacta se ha ido "democtratizando" gracias a Internet, esta herramienta que nos permite enterarnos de muchas cosas que pasan en el mundo, el mejor medio de comunicación jamás inventado hasta ahora.

Creo que me desvié un poco del tema, ahora a lo principal: ¿por qué hay una gran lucha entre el ateísmo y las religiones hoy en día? Bueno, si tomamos en cuenta que desde la Ilustración hubo un gran movimiento por el conocimiento objetivo y puro sin influencias religiosas, se podría decir que las religiones han empezado a ser atacadas masivamente desde el siglo XVIII, pero comenzando por la católica, que es la que mayor influencia había logrado en las potencias de la época, que ayudaron a formar lo que conocemos como "nuestro mundo" o "lo occidental", que no es más que la derivación de la formación de una cultura por un lado unificadora y por otro imperialista.

Quienes ayudaron a hacer evolucionar los preceptos de la Iglesia Católica han tenido una gran estrategia, y si no fue así, las masas de épocas antiguas fueron las astutas (inconscientemente). ¿Por qué digo esto? Fácil, porque "Dios" es utilizado como un término que causa confusión, lo cual sucede porque "dios" es un sinónimo de "deidad", solo que para nombrar a Yahvé (el dios católico) se utiliza la misma palabra pero con mayúscula. ¿Por qué la gran mayoría de las personas estamos acostumbrados a llamarlo "Dios" y no "Yahvé"? Pues ahí radica la estrategia (ya sea consciente o inconsciente) de los antiguos, que dieron forma a nuestra sociedad actual. Digo consciente o inconsciente porque puede que se haya propagado entre las autoridades antiguas con esa intención, y luego estos la transmitieron a su pueblo; o puede que, por decir, algún rey de algún país haya llamado "Dios" a Yahvé por primera vez y haya propagado ese modo de llamarlo entre sus súbditos, de modo que algunos de estos, al viajar a otros países para vender sus mercancías o mejorar relaciones internacionales, hayan propagado esa costumbre a otros países sin darse cuenta y así sucesivamente.

Suponiendo que vivís en un país donde predomina la religión católica, imaginá que el islam hubiera sido mayoría en vez de el catolicismo, tal vez tus amigos te preguntarían si creés en "Alá" no en "Dios", entonces sería fácil dar tu respuesta ya que Alá es claramente un nombre que se da al dios musulmán y no a alguna otra (eso tomando en cuenta que se utiliza la palabra "Alá" para llamar al dios musulmán y no se traduce a otros idiomas, sino que permanece en su mismo idioma pero escrita en otro sistema para su adaptación, el nuestro es el sistema de letras romanas). Pero volviendo a la realidad, te preguntarían si creés en "Dios", ahí es muy probable que te sintás confuso, y voy a dar un ejemplo para esto:

Supongamos que en el pasado hubo un rey llamado Pancracio, hizo buenas y malas obras, se registró su actividad de gobierno por escrito y hoy en día podemos saber lo que hizo para el pueblo, sin embargo tuvo gente a favor y en contra, hubo conspiración contra él y lo que hizo a ciencia cierta está algo confuso. Ahora bien, la historia sobre ese rey se difundió en casi todos los países, pero lo conocían como "Rey", no Pancracio, Pancraecioh ni tampoco Pancracius. Entonces te preguntan "¿Oye, vos qué decís, Rey era buen o mal gobernante?". Sí, sé que suena muy absurdo ya que es difícil de imaginar, pero se trata de tergiversación de una palabra, de cómo mediante la tradición oral o escrita se puede adoptar un término para llamar a alguien.

Y además de apropiarse del término "dios" para convertirlo en un nombre propio (Dios), la religión católica también se ha apropiado de los valores humanos en occidente, aprovechando el poder político que tuvo hace siglos y que derivó en mentalidad colectiva hoy en día. Por eso es que mucha gente cree que si no creés en Dios debés ser una mala persona. Y también se formó el estereotipo de lo que es un ateo: persona amargada que fuma, bebe y va a los prostíbulos haciendo "el mal" ya que "no le tiene miedo a nada" porque "no hay un temor a Dios". No sé qué tanta sea la influencia del catolicismo en la moral colectiva de países europeos, africanos o asiáticos, pero, al menos en Latinoamérica, he notado que abunda este tipo de moral católica que se pretende imponer ya que es la que tiene cierta mayoría. Y con esto no quiero decir que necesariamente un ateo sea lo contrario de lo que dicen los estereotipos, hay ateos de todo tipo, buenos y malos; así como religiosos de todo tipo, buenos y malos; y por qué no, hasta agnósticos, no teístas y laicos de todo tipo.

No me importa que sigan habiendo religiosos o que los ateítos ganen "la batalla" en esta "lucha por ver quién tiene la razón", con tal que ningún bando se crea dueño de la verdad absoluta, ningún bando promueva la creencia ciega o semiciega en pseudociencias ni en el oscurantismo contemporáneo (conspiración contra los supuestos illuminatis, reptilianos, extraterrestres o annunakis) y que ningún bando pretenda dañar a otros mediante la intolerancia de pensamiento. Siempre es bueno analizar y deducir, sacar propias conclusiones, y por qué no, discutir, ya que tenemos hoy en día a la muy conocida aldea global que es Internet, donde podemos compartir puntos de vista con otros y corregirnos mutuamente.