jueves, 21 de noviembre de 2013

De la moral del sentimiento patriótico

Durante la historia de la humanidad, hemos sido víctimas de una forma de opresión que radica en algunos puntos de la moral. Hay varios tipos de moral, en esta entrada tocaré el tema de la moral del sentimiento patriótico. Tal vez mis ideales en este ámbito tienen aire utópico porque técnicamente me estoy "quejando" de ciertas actitudes de la sociedad actual, de todos modos solo trataré algunos puntos cuestionando este tipo de moral.

Cuando leí el título "Lo que debo a los antiguos" en una parte del libro "El crepúsculo de los ídolos" de Friedrich Nietzsche, me emocioné, pensé que como el perro faldero que soy, al fin alguien me daría argumentos para poder criticar algo en específico y para lo cual no tenía muchas ideas, pero no fue así. Al leer el contenido de esa parte me di cuenta de que don Nietzsche no criticaba a la moral de alabar a los más antiguos de la historia, sino más bien que manifestaba su sentir por a quiénes sentirse agradecido y a quiénes no (y no digo que esto esté mal, al contrario, me pareció bien que resalte los aportes de los antiguos, pero me sentí decepcionado por no encontrar apoyo a mi punto de vista sobre el tema). Así que decidí tratar de analizar y pensar por mi propia cuenta, en parte soy algo perezoso para investigar, pero me gusta considerar casi todo tipo de posibilidades a la hora de exponer algo.


¿Por qué hay tanta gente que se aprovecha de esos ideales para oprimir a la población? Como ocurre, por ejemplo, aquí en Bolivia, nos obligan a sentir patriotismo cuando en realidad no tenemos mucho de lo que sentirnos orgullosos (bueno, exagero un poco para dramatizar), o al menos casi nadie de las recientes generaciones siente sincero amor por los orígenes de la patria y los libertadores, por poco y se nos obliga a hacerles altares y chuparles la pija. Está bien que cada uno sienta agradecimiento, odio, desconfianza, amor o cualquier otro tipo de sentimientos con las personas importantes del pasado de su país, pero siempre y cuando estos salgan de su propia voluntad y no de imposición por parte de los poderosos. Estoy seguro de que, por decir, Bolívar se estaría revolcando en la tumba si viera lo que hizo don Huguito Chávez con su imagen.

Poniéndome en el lugar de los que lucharon por la independencia de Latinoamérica, me gustaría que reconozcan el esfuerzo que hago para liberarla del yugo español, y tal vez me aprovecharía de la situación para hacer que las futuras generaciones se arrodillen ante mí, pero hay que tomar en cuenta que en ese entonces la mentalidad humana era menos avanzada que la de hoy, así que tendría ciertas limitaciones en mis preocupaciones o metas (y metas egoístas) así como los demás también las tendrían, no sé si me explico, pondré un ejemplo:

-Un típico adolescente contemporáneo tiene problemas de identidad, se pregunta el por qué de las cosas de la vida y en algunos casos tiene tendencias suicidas.
-Un típico adolescente de hace mil años se preocupaba por servir a sus padres, ser un bravo guerrero cuando crezca, o también ser un buen comerciante de frutas, artesanía o alfombras. Además, prácticamente no sabía nada sobre álgebra, trigonometría, genética, física ni filosofía.

Los tiempos cambian y en estas épocas más que nunca, gran parte de los ciudadanos del mundo se encuentran atacados por el estrés, tienen miedo de no aprovechar su tiempo, de no terminar las cosas a tiempo, de no perder el tiempo, de sacarle el jugo a la vida haciendo de todo (incluso si eso significa algunas o muchas noches de insomnio voluntario). ¿Por qué tendríamos que perder nuestro valioso tiempo en rendir homenaje a alguien que murió hace un chingo de tiempo, a quien a pesar de que haya influido indirectamente en nuestras vidas mediante contribuciones a la sociedad en cualquier ámbito, no conocemos en persona y por tanto no es sentimentalmente significativo para nosotros? Sería hermoso vivir en un país donde nadie esté obligado a celebrar anualmente las hazañas pasadas de cadáveres putrefactos. Y por "esté obligado" no me refiero a que piense que si no lo hace será mal visto, sino que el excesivo nacionalismo por parte de un gobierno, tiende a moldear la palabra "patriotismo" para hacerla semejante a "religión", es decir, un "rendir culto a nuestros próceres como deber de cada habitante de la nación".

Seguro no faltará quien me malinterprete y piense que soy un antinacionalista, pues para su sorpresa, no lo soy. Considero que está bien que cada uno se sienta orgulloso de su patria, de sus raíces, de su familia, de sus orígenes...Pero muchas veces el patriotismo puede rozar el chovinismo y conducirnos al racismo o a la xenofobia, haciéndonos resaltar lo más agradable de nuestros países mientras pretendemos que los extranjeros se sientan desafortunados por no haber nacido en nuestro mismo territorio y cosas así.


Una vez leí en una pared "Civismo rima con fascismo", esa frase me dejó pensando, porque es verdad, francamente en muchas escuelas e instituciones se exige "civismo" aludiendo que esta actitud "es buena y correcta porque todos estamos en deuda con la patria, pues si el estado no nos hubiera acogido, no tendríamos hogar", sin embargo no toman en cuenta que "el deber con la patria" puede derivar en "tenés que quererla sí o sí, pendejo, arrodillate ante el escudo nacional, cantá el himno hasta desgarrar tus cuerdas vocales, pero que se note que querés a la patria...¿Qué? ¿No querés? ¡Exiliado entonces!" (otra vez, exagero para dramatizar).



Así como la religión, el patriotismo es algo muy personal, cada individuo tiene derecho a juzgar en qué creer y en qué no, y a decidir cómo manifestar sus creencias y qué cosas buenas sacar de ellas. Y no digo que esto de la imposición del patriotismo sea un problema de índole universal, seguro que en algunos países se debe dar más que en otros (porque también hay muchas personas que se sienten decepcionadas en cuanto a su país), sin embargo no se les permite manifestar su infelicidad (eso sí, está bien que hablen siempre y cuando quiera dar su opinión de manera educada y no a lo bestia, a no ser que sea para algún material escrito o audiovisual de humor negro mediante el cual necesariamente tiene que insultar). Lo cierto es que cuando algo subjetivo se impone por la fuerza, se crea cierto tipo de esclavización mental o sometimiento, y pues bueno, hay que luchar por la libertad humana, eso es todo.