sábado, 7 de septiembre de 2013

Análisis a "¡Basta de historias!", de Andrés Oppenheimer

 Cuando el director de mi escuela había mencionado este libro durante la hora cívica del lunes 26 de agosto, quedé asombrado, no tenía idea de que existiera un libro con un título que concuerda con mis ideales, que estuviera de acuerdo con la condena al chovinismo y toda forma de patriotismo destructor. Me entusiasmé y ese sábado fui a conseguirlo, luego de unos días, empecé a leerlo. Me tomó unos 5 días terminarlo (leía durante las mañanas, y hoy durante la tarde)





La portada en sí me pareció graciosa, Chávez vestido de Bolívar, Santos en uniforme militar, mi presidente con su típica vestimenta indígena, Calderón mariachi, Fernández con un altavoz...Y me parece que el de más a la izquierda es Correa.


Al principio me pareció magnífico, aunque pensé que se centraría más que todo en postular razones para no obsesionarse con la historia, pero no, pues se me hacía sospechoso que tuviera 401 páginas, no se puede escribir tanto sobre eso.


En la primera parte (que habla de los países no latinoamericanos y el éxito en su educación) quedé muy cautivado, me encantó el hecho de se presentaran modelos de gobierno y educación de los que no tenía mucha idea que existían, además que me intereso mucho por la cultura de otros países en ese sentido. Al empezar la segunda parte (que habla de los países latinoamericanos y sus fallas en la educación) me dio un poco de pereza, puesto que, personalmente me hastía un poco la temática "Latinoamérica", pero de todos modos estaba muy interesante.


Lo que hace el Sr. Oppenheimer es denunciar la mala calidad de enseñanza en América Latina, y cavar hasta lo más profundo para tratar de encontrar en qué estamos fallando. Los estudiantes latinos de 15 años suelen alcanzar los últimos puestos en los exámenes internacionales de conocimientos en ciencias y matemáticas; las vacaciones escolares de la región son más largas que en países de otros continentes; hay poco interés en el alumnado por terminar sus estudios; y muchos prefieren estudiar carreras de humanidades en vez de científicas.


Comienza relatando sobre una entrevista que tiene con Bill Gates, donde este le dice que Estados Unidos salió adelante gracias a su humildad, vio que Japón lo estaba alcanzando en los años 80 y decidió salir adelante para no dejarse vencer; y que, en cambio, los países latinoamericanos, en vez de reconocer que necesitan hacer las cosas mejor, se conforman con lo que hay y niegan que hayan ciertas fallas. Son muy egocéntricos, quieren salir adelante por sí solos, no hay hermandad, prolifera mucho el pensamiento "antimperialista" donde se ataca mucho a los estadounidenses y se los ve como el Anticristo. En la cumbre de las Américas de 2009, el costarricense Óscar Arias pronunció las siguientes palabras: "Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de Estados Unidos [...] es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros", y para rematar, Barack Obama soltó un discurso de 2 minutos con la siguiente introducción: "No he venido aquí para debatir el pasado. He venido aquí a lidiar con el futuro".


El segundo capítulo se centra en el sistema finlandés, el cual exige que los maestros estén muy bien capacitados para enseñar, que sean de calidad, deben tener licenciatura para enseñar en edad prescolar y maestría para primaria. Además de que hay un programa de computadora llamado "Wilma", que mantiene en contacto a los padres y a los profesores respecto al desempeño de los alumnos. El 75% de la población de Finlandia es del sexo femenino, y hay 3 tipos de maestras: las que enseñan a todos en el aula, y cuando alguien no entiende, es atendido por la maestra ayudante, y si sigue sin entender, va con la asesora especial en una habitación aparte; ir con "la especial" no es algo de lo que se burlen los compañeros del que va ahí, es más, muchos quieren ir ahí por solidaridad con los que no pueden y sienten entusiasmo por aprender.


El tercer capítulo habla sobre Singapur, el país más globalizado. Se enseña en inglés gracias a que alguna vez los singapurenses formaron parte de la colonia británica y heredaron el lenguaje, que por cierto es el lenguaje del éxito comercial. En los billetes no tienen las imágenes de tantas figuras nacionales como en Latinoamérica, sino más bien imágenes de alumnos estudiando, hay una obsesión por la educación ahí. A pesar de que hay cierto control con lo que se escriba contra el gobierno, se dice que es de los países menos corruptos del mundo. Y las calles están muy limpias, tal vez porque a quien bote un pedazo de papel o escupa en el suelo se le castiga con latigazos. Por último, para los que no rinden bien en los exámenes de ingreso a la Universidad, pueden optar por la escuela técnica o por la escuela vocacional, donde son muy bien formados y tienen contacto con la industria para ver en qué trabajarán; los niños de primaria viajan, como parte del programa de educación, a otros países para aprender cómo funciona el mundo.


En el cuarto capítulo vemos que India da primeras impresiones engañosas. Si bien es cierto que el tráfico es horrendo y hay muchos animales por las calles, además de que la infraestructura en general es algo obsoleta, la educación en las universidades es algo muy selectivo y los exámenes de ingreso ahí son los más exigentes del mundo. Empero, la modernidad del centro tecnológico Bangalore contrasta con el paisaje semidesértico de su alrededor, y muchas familias prefieren enviar a sus hijos a escuelas privadas en vez de a las públicas, porque se da mejor enseñanza ahí. Eso sí, la "fuga de cerebros" es bastante común, muchos salen de la Universidad contratados al exterior, los indios son potencia informática en lo que a tecnología se refiere.


En el quinto se habla sobre la obsesión con el estudio en China y Corea del Sur. Los estudiantes toman clases extra durante la noche y fines de la tarde, estudian y estudian, todo para pasar el riguroso examen de la Universidad, por el cual hasta sus familias van a los templos en multitudes a rezar días o meses antes. Aunque, los que no pasan (en Surcorea), suelen tener tendencias al suicidio.


El sexto toma como referencia a Israel, gran potencia tecnológica, donde se inventaron los puertos USB y el fracaso es visto como símbolo de estatus social, porque demuestra que los que fracasan merecen respeto ya que se esforzaron en alcanzar sus objetivos. Contrariamente a lo que se piensa, no tiene nada que ver con el sector militar su desarrollo innovador; también es normal que casi todos quieran hacer sus start-ups, que según tengo entendido, son como "emprender en algo" o "iniciar tu propia empresa". Se dice que, además de Universidades estadounidenses, excelentes lugares para estudiar ciencias e innovación tecnológica en el mundo son la Universidad Hebrea de Jerusalén y el Instituto Weizman de Ciencias. Los israelíes no tienen tanto así un sistema de jerarquía, se podría decir que se tratan de igual a igual, con mutuo respeto entre personas. Citaré a un rabino y ministro de Ciencia y Tecnología Hershkowitz, quien en respuesta a la pregunta de Oppenheimer "¿Sus creencias religiosas no son un obstáculo para ayudar la investigación científica de, por ejemplo, las células madre?", dice: "Para nada. No solo no estoy en contra de la investigación de células madres, sino que estoy muy a favor. Es un tipo de investigación que puede ser beneficiosa para la humanidad. No tratamos de ser Dios. Tratamos de entender las leyes de la naturaleza creadas por Dios, y si logramos entenderlas, podremos usar nuestros conocimientos para ayudar al mundo".


En los capítulos siguientes ya se habla sobre los sistemas latinoamericanos:


-Chile se encuentra rumbo al primer mundo, ha sabido desarrollar la explotación de sus recursos, por ejemplo imitando la pesca de salmones de los noruegos. Los universitarios son tan educados, que luego de sus protestas y toma de universidades limpian y ordenan todo, y en vez de ensuciar con grafitis ponen pancartas y lienzos.


-En Brasil se puso en marcha el programa Todos pela Educação mediante el cual las instituciones privadas, los artistas, deportistas y demás, colaboran para producir mejores estudiantes en el país, "La educación es algo demasiado importante como para dejarla en manos de los gobiernos".


-En Argentina la mayoría prefiere elegir una carrera relacionada con humanidades y no muchos se motivan por las carreras científicas. Aunque la creación de Mercado Libre ha sido un gran progreso a la ora de utilizar mano de obra con conocimientos en informática.


-Pero sobretodo, me conmovió que el presidente uruguayo Tabaré Vázquez cumpla con su programa de "una computadora para cada niño", mediante el cual envió laptops educativas a los niños de su país (con Internet gratuito incluido), con tal de inculcar un nuevo programa de educación, aunque hacía falta capacitar a los maestros, al parecer ya se acostumbraron. En Perú, el gobierno de Alan García lo mismo aunque no fue tan efectivo al parecer.


-"La maestra" Elba Esther Gordillo sí que tuvo mucha influencia en México, más que todo poder, y duras relaciones con la secretaria de educación. Según una entrevista que le hace Oppenheimer a Gordillo, el sindicato de educación consideraba las reformas educativas que planteaba el gobierno mexicano, a diferencia de otros paises latinos donde los profesores se niegan rotundamente y prefieren seguir con su sistema. Personalmente, busqué imágenes de tal mujer y su rostro no parece inspirar tanta sinceridad que digamos...Pero bueno. También intentaron introducir pizarrones electrónicos a las aulas, pero el proyecto falló por la falta de capacitación de los maestros.


-Venezuela, ay Venezuela, Chávez y su "revolución Bolivariana" conllevan una transformación de su país a lo que más o menos es Corea del Norte: una película de terror. Se implantan las ideologías de Chávez en varias universidades públicas que se fundaron, y el gobierno tuvo conflictos con una privada por temas relacionados a esa implantación. Si Bolívar estuviera vivo de seguro dedicaría un tremendo facepalm a todo lo que hicieron con su imagen y en su nombre. Aumentó la cantidad de personas que van a la escuela, sí, "Pero lamentablemente el afán de llegar a grandes números ha llevado a que estas universidades sean peores que la peor universidad privada. Son universidades enormemente deficientes: allí enseñan el pensamiento de Chávez, del Che Guevara, como materias obligatorias". Y vaya cosa rara que los hijos del fallecido presidente estudien o estudiaron en universidades privadas y no en las públicas donde se injerta esa ideología y poca calidad educativa. Es triste ver que en países como Venezuela, que ganaron mucho gracias a la explotación del petróleo de la anterior década, registre una pobre cantidad de patentes mientras que Colombia, en plena guerrilla y conflictos internos armados, logra salir adelante registrando varias patentes al año.


◘ Edito: Corea del Norte no parece ser como la pintan, aquí cometí un error, Chávez ha hecho muchas cosas buenas por su país, hay que diferenciar fuentes de información y comprarar, recomiendo no creer a ciegas todo lo que dice el libro.


En fin, varios gobiernos de Latinoamérica no quieren ver la realidad de su país, pero necesitan hacerlo si quieren ver un verdadero progreso, la educación está un poco por encima de la economía en esos ámbitos. En la cumbre en Playa del Carmen, Óscar Arias pronunció las siguientes palabras: "Ni el colonialismo español, ni la falta de recursos naturales, ni la hegemonía de Estados Unidos, ni ninguna otra teoría producto de la victimización eterna de América Latina explican el hecho de que nos rehusemos a aumentar nuestro gasto en innovación, a cobrarle impuestos a los ricos,a graduar profesionales en ingenierías y ciencias exactas, a promover la competencia, a construir infraestructura o a brindar seguridad jurídica a las empresas. Es hora de que cada palo aguante la vela de su propio progreso". Tales palabras respaldan mi filosofía de vida, buscar a quién echarle la culpa no solucionará tus problemas.


Y es que se cometen muchas estupideces por andar de obsesivos con la historia, al parecer los Kirchner se proclamaron "la rencarnación de los Perón" o algo así; Chávez quiso implementar "la ideología del libertador" en los libros de texto de primaria, modificándolos; Morales modifica la Constitución boliviana de modo que esta tenga muchos términos cuyos significados le llevan la contra a la "hegemonía del imperio yanqui" y pretende que los oprimidos (la población indígena) se conviertan en los opresores. Además, los gobiernos se suceden unos a otros rescribiendo el sistema al que suceden, evitando así que se siga una continuidad en ciertas cosas, una de ellas es la educación, y es un caos que hayan cambios tan drásticos y sin algo en claro, los partidos no se unen en ese ámbito...


En añadidura, es ridículo querer implantar por completo ideales del pasado, de figuras como Bolívar, al sistema actual, a la realidad que vivimos este siglo XXI, en épocas de la descolonización tenían otra forma de pensar, por así decirlo. Triste, muy triste. Para rematar, mientras países como Singapur, Finlandia y China tienen programas de titulación y estudios conjuntas con otras universidades extranjeras que se encuentran en países de educación prestigiosa, en Latinoamérica se les cierra las puertas por completo. Una parábola vietnamita decía: "Si un pescador se queda en la costa, sacará peces mucho más pequeños que los que saca uno que se aventura a pescar más lejos donde el mar es más profundo", una lección para que aspiremos a lo grande, a lo que de mayor beneficio.


Como dice en cierta página del libro: "Hagamos de la educación una tarea de todos, la mejora de la calidad educativa difícilmente saldrá de los gobiernos: los políticos siempre van a preferir construir obras públicas, que puedan estar a la vista de todos antes de las próximas elecciones, a invertir en mejoras educativas, que no producen resultados visibles sino hasta dentro de cinco, 10 o 20 años."


En conclusión, a pesar de que pienso que el título "¡Basta de historias!: la obsesión latinoamericana con el pasado y las 12 claves del futuro" no le va del todo ya que se centra en la educación más que en la supremacía de la historia sobre la educación en la región, este libro es casi una obra maestra, se nota el arduo trabajo que elaboró el Sr. Oppenheimer, mediante la investigación y las entrevistas que se esforzó en lograr (ya sea con primeros ministros, ministros de educación, rectores de universidades, etc.), pienso 
que debería ser de lectura obligatoria en todas las escuelas durante el bachillerato, es muy inspirador y nos da esperanzas para un futuro mejor a los latinoamericanos. Aunque por otro lado, como dijo un amigo mío "Oppenheimer tiene pinta de ser un cerdo imperialista". En fin, le doy de puntuación un 8/10.